La normativa vigente exige que el certificado sea realizado por un técnico competente. Según el RD 390/2021, esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Para una localidad como Villaespasa, contar con un profesional que opere habitualmente en la provincia de Burgos es una garantía de conocimiento sobre los materiales de construcción tradicionales de la comarca y las soluciones de aislamiento más efectivas para el clima D1. El técnico tiene la obligación de realizar una inspección al inmueble presencial para verificar cerramientos, orientaciones y sistemas de climatización. No confíes en servicios que prometen el certificado sin visita, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones graves tanto para el profesional como para el propietario.
Villaespasa cuenta con un parque inmobiliario reducido de aproximadamente 117 viviendas, donde predominan las tipologías unifamiliares de arquitectura tradicional y algunas construcciones de finales del siglo XX. Debido a la antigüedad media de las edificaciones, es frecuente encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Esto se debe principalmente a la ausencia de aislamiento térmico en muros de piedra o ladrillo antiguo y a sistemas de calefacción basados en combustibles sólidos o calderas de gasoil antiguas. Sin embargo, propiedades que han realizado reformas recientes, como el cambio de ventanas por sistemas de PVC con rotura de puente térmico o la instalación de calderas de condensación, pueden alcanzar fácilmente una calificación D. En esta zona climática, las mejoras con mayor impacto en la etiqueta son el trasdosado de fachadas y el aislamiento de cubiertas, fundamentales para reducir la demanda energética en los meses fríos burgaleses.
El registro de los certificados en Villaespasa es gestionado por el Ente Público Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Este organismo es el encargado de supervisar que todos los informes cumplen con los requisitos técnicos del Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE. Una vez el técnico registra el documento telemáticamente, se genera la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es obligatorio incluir esta etiqueta en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, ya sea en portales inmobiliarios o escaparates, bajo riesgo de inspección por parte de las autoridades de consumo de la Junta de Castilla y León.
No disponer del certificado energético en Villaespasa cuando es obligatorio puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres categorías: leves (de 300€ a 600€) por anunciar un inmueble sin mencionar su calificación; graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del documento. Más allá de la multa, la falta del CEE puede paralizar una firma ante notario o permitir que el inquilino rescinda el contrato de alquiler alegando incumplimiento de los requisitos legales. En un mercado cada vez más regulado, el coste de obtener el certificado es ínfimo comparado con los riesgos legales de ignorar esta normativa estatal.