Vierlas cuenta con un parque de aproximadamente 82 viviendas, donde predomina la tipología de vivienda unifamiliar de arquitectura tradicional, muchas de ellas construidas antes de la entrada en vigor de la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79). Debido a esta antigüedad y a la dureza de la zona climática D3, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Los inmuebles más antiguos suelen carecer de rotura de puente térmico en sus ventanas y presentan muros de piedra o ladrillo sin cámara de aire aislada. No obstante, las viviendas rehabilitadas recientemente en la zona están logrando alcanzar letras D o C mediante la instalación de calderas de biomasa o aerotermia, y la mejora de los cerramientos. Para un piso en el núcleo urbano, la calificación media suele ser ligeramente mejor que en casas aisladas debido a la inercia térmica de los edificios colindantes.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, el cual obliga a que toda vivienda que se venda o alquile por más de cuatro meses al año cuente con su certificación. En la comunidad de Aragón, el órgano encargado de gestionar estos expedientes es el Registro de Certificación de Eficiencia Energética de Edificios, dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. Una particularidad relevante para los propietarios en Vierlas es que, actualmente, el registro de certificados para viviendas existentes en Aragón no conlleva el pago de tasas administrativas, lo que abarata el proceso en comparación con otras comunidades autónomas. La validez del certificado es de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para fomentar la mejora de la eficiencia.
Incumplir la obligación de disponer del certificado energético en Vierlas puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del certificado. Además de la multa, el contrato de arrendamiento o la escritura de compraventa podrían ser impugnados por el cliente. Dado que Vierlas es un municipio pequeño pero con mercado de segunda mano, los portales inmobiliarios y los notarios son cada vez más estrictos en la exigencia de la etiqueta energética oficial antes de cualquier firma.