El municipio de Borobia cuenta con un parque de unas 234 unidades habitacionales. La tipología predominante son las viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional, muchas de ellas construidas antes de la primera normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79). Debido a esto, y a que nos encontramos en la zona climática D3 (una de las más exigentes por el frío invernal), es muy común que las viviendas antiguas obtengan una calificación E, F o G. Estas casas suelen carecer de rotura de puente térmico en las ventanas o aislamiento en cámaras de aire. Por el contrario, las escasas rehabilitaciones recientes o viviendas de nueva planta pueden alcanzar niveles C o B si han incorporado calderas de pellets, aerotermia o trasdosados de lana de roca. Para mejorar la letra en Borobia, recomendamos actuar sobre el aislamiento de bajo cubierta y la sustitución de vidrios sencillos por dobles con cámara de 16mm, lo que reduce drásticamente el consumo en calefacción durante los largos inviernos sorianos.
El marco legal que regula el certificado energético Borobia es el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad de este documento a más supuestos, como edificios públicos o locales destinados a actividades específicas. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Ente Público Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), organismo dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Es obligatorio que el certificado esté inscrito en su registro para que tenga validez legal ante terceros. Tras el registro, se emite la etiqueta energética oficial, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, cumpliendo con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. No realizar este registro invalida el certificado a efectos contractuales.
No disponer del certificado energético en Borobia siendo obligatorio puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Publicar un anuncio de alquiler o venta sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear los datos del certificado o publicitar una calificación que no coincide con el informe registrado.
Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el nuevo ocupante, alegando falta de información sobre los costes energéticos de la vivienda. En Borobia, donde el mercado de segunda residencia es activo, asegurar la legalidad del trámite es la mejor inversión para evitar conflictos jurídicos.