Según lo establecido en el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean la titulación académica y profesional habilitante pueden emitir el certificado energético Sotoserrano. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores, ingenieros industriales e ingenieros de edificación, entre otros profesionales colegiados. Es imperativo que el técnico realice una inspección al inmueble de forma presencial; cualquier oferta que prometa el certificado sin visita física es ilegal y carece de validez jurídica, pudiendo acarrear sanciones tanto para el técnico como para el propietario. En Salamanca, contamos con una red de técnicos que conocen la tipología constructiva de la Sierra de Francia, garantizando que las recomendaciones de mejora sean realistas y adaptadas a la arquitectura tradicional de piedra y madera predominante en la zona.
El parque inmobiliario de Sotoserrano, compuesto por unas 428 unidades residenciales, presenta una gran diversidad. En el núcleo histórico, predominan las construcciones tradicionales de piedra con muros de gran espesor que ofrecen una inercia térmica aceptable pero carecen de aislamiento moderno en cubiertas. Para estas viviendas, la calificación energética más común suele situarse entre las letras E y G, especialmente si mantienen sistemas de calefacción antiguos basados en leña o calderas de gasoil de baja eficiencia. Por otro lado, las promociones de viviendas unifamiliares construidas a partir de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación en 2007 suelen alcanzar calificaciones C o D. Para mejorar la letra en Sotoserrano, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior de muros, el cambio de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos de la zona.
El marco normativo que regula la eficiencia energética en Sotoserrano se apoya en el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional y en el Decreto 8/2011 a nivel autonómico en Castilla y León. El organismo encargado de gestionar estos expedientes es el Ente Regional de la Energía (EREN), que supervisa el registro oficial denominado CEREN. Este trámite es estrictamente telemático y requiere firma electrónica del técnico. Tras el registro, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, un documento que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler. El incumplimiento de este registro supone que el certificado no tiene validez legal frente a terceros. Las fuentes oficiales como el IDAE y la Consejería de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León subrayan que la validez del certificado es de 10 años, excepto cuando la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años para incentivar la renovación del parque más ineficiente.
No disponer del CEE Sotoserrano en vigor puede acarrear graves consecuencias económicas y jurídicas. La Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, tipifica las infracciones en tres niveles. Las sanciones leves, que van de 300€ a 600€, se aplican por publicitar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación energética. Las infracciones graves (601€ a 1.000€) incluyen vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las infracciones muy graves pueden alcanzar los 6.000€ en casos de falsedad documental. En una localidad como Sotoserrano, donde el mercado de alquiler vacacional y segundas residencias es relevante, la inspección de los portales inmobiliarios por parte de la administración es frecuente, lo que aumenta el riesgo de sanción para los propietarios que omiten este requisito.