El parque de viviendas de Aldeacipreste, compuesto por unas 145 unidades, refleja la arquitectura tradicional del sur de Salamanca, con una mezcla de viviendas unifamiliares de piedra y adobe junto a construcciones más recientes. Debido a la antigüedad de gran parte de los edificios, construidos mayoritariamente antes de la introducción de normativas térmicas estrictas como el CTE de 2006, la calificación energética típica oscila entre las letras E, F y G. Las viviendas en la zona climática D3 suelen sufrir pérdidas de calor significativas a través de muros sin aislamiento y cubiertas antiguas. Para mejorar esta letra, las recomendaciones más efectivas en la zona suelen ser el trasdosado interior de muros con lana de roca, el cambio de carpinterías sencillas por ventanas con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo, y la sustitución de antiguas calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos rurales.
El marco normativo que regula el certificado de eficiencia energética en Aldeacipreste es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, complementado por la normativa propia de Castilla y León. El organismo encargado de gestionar estos expedientes es el Ente Regional de la Energía (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Tras la inspección técnica, es obligatorio inscribir el informe en el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de la comunidad autónoma. Este registro conlleva el pago de una tasa administrativa que para viviendas unifamiliares o pisos se sitúa actualmente en torno a los 29,10€. Una vez validado, se emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa de 2021.
No disponer del certificado energético en Aldeacipreste ante una venta o alquiler no es solo un riesgo legal, sino una infracción tipificada en la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres niveles: leves (de 300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del certificado. En una localidad como Aldeacipreste, donde el mercado de segunda residencia y alquiler rural es relevante, la inspección de la Junta de Castilla y León suele verificar la veracidad de las etiquetas publicadas en plataformas como Idealista o Fotocasa para garantizar los derechos de los consumidores y la veracidad de la información energética.