Según lo establecido en el RD 390/2021, solo los técnicos competentes que posean la titulación académica y profesional habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros (industriales, civiles, etc.). Es fundamental que el técnico esté colegiado en su respectivo colegio profesional, como el Colegio de Arquitectos de Salamanca. La normativa exige obligatoriamente una inspección al inmueble presencial para verificar la composición de los muros, el tipo de carpintería exterior y los sistemas de climatización. No confíe en ofertas que omitan esta visita, ya que el certificado carecería de validez legal y podría derivar en sanciones administrativas graves tanto para el técnico como para el propietario.
El parque de viviendas en Béjar cuenta con aproximadamente 9.940 unidades, con una antigüedad media notable, especialmente en el casco urbano consolidado. Gran parte de las edificaciones fueron construidas antes de la aplicación del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. En los inmuebles del centro histórico y zonas industriales reconvertidas, las pérdidas de calor por falta de rotura de puente térmico en ventanas son comunes. Para mejorar la letra en el certificado energético Béjar, las intervenciones más efectivas en esta zona climática D3 suelen ser el trasdosado de muros con aislamiento de lana de roca y la sustitución de calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia. En obra nueva realizada tras 2019, es habitual alcanzar calificaciones A o B debido a las estrictas normativas actuales.
La normativa que rige la certificación de eficiencia energética en Béjar es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, complementado por las disposiciones de la Junta de Castilla y León. El registro obligatorio se realiza ante el Ente Regional de la Energía (EREN), que es el órgano encargado de supervisar y tramitar las etiquetas en toda la comunidad autónoma. Este registro es el que otorga validez legal al documento frente a notarías y registros de la propiedad. La etiqueta emitida tiene una validez máxima de 10 años, salvo en los casos en que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario renovar el certificado antes de su caducidad si el inmueble sigue en el mercado de venta o alquiler.
No disponer del certificado energético en Béjar al anunciar una vivienda para alquiler o venta puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad con mercado de alquiler activo como Béjar, las plataformas inmobiliarias ya exigen la etiqueta para publicar anuncios, evitando así que el propietario incurra en estas responsabilidades legales.
Además del certificado energético, los edificios en Béjar que superen los 40 años de antigüedad deben someterse a la Inspección Técnica de Edificios (ITE), un trámite que evalúa la seguridad y conservación del inmueble. En muchos casos, realizar ambos trámites de forma coordinada permite al técnico ofrecer una visión más global de las necesidades de rehabilitación del edificio. También es común solicitar el Informe de Evaluación del Edificio (IEE) si se pretenden pedir subvenciones para la mejora de la envolvente térmica, muy recomendables dada la severidad climática de la Sierra de Béjar.