De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En Regumiel de la Sierra, trabajamos con profesionales locales que conocen perfectamente la arquitectura de la zona y las exigencias del RD 390/2021. El técnico tiene la obligación de realizar una inspección al inmueble física para verificar datos como el espesor de los muros, el tipo de carpintería exterior, la orientación y la eficiencia de los sistemas de generación de calor, como calderas de biomasa o gasoil, muy comunes en la comarca.
El parque de viviendas de Regumiel de la Sierra, formado por aproximadamente 325 inmuebles, presenta características propias de la arquitectura serrana burgalesa. Predominan las casas unifamiliares de piedra y madera, muchas de ellas construidas antes de la normativa térmica de 1979. Por ello, es habitual encontrar calificaciones energéticas en las letras E, F o G. La zona climática D3 implica inviernos fríos que penalizan la demanda de calefacción. No obstante, las viviendas que han reformado sus cerramientos con doble acristalamiento o han instalado sistemas de calefacción eficiente pueden subir fácilmente un escalón en la escala. Para mejorar la letra, recomendamos actuar sobre el aislamiento de bajo cubierta y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la supervisión y expedición de etiquetas es el Ente Regional de la Energía (EREN). Una vez que el técnico colegiado finaliza el informe, debe registrarlo telemáticamente en la plataforma oficial de la comunidad. Este paso es indispensable; un certificado sin su correspondiente número de registro y etiqueta oficial no tiene validez legal para contratos de compraventa o alquiler. Los datos del certificado son públicos y pueden ser consultados por la administración para verificar el cumplimiento de los estándares de eficiencia energética exigidos por el Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información. En Regumiel de la Sierra, dada la relevancia del mercado de segunda residencia y turismo rural, la inspección en portales inmobiliarios como Idealista o Fotocasa es frecuente, por lo que es vital tener el documento en regla antes de publicar cualquier anuncio.