Según el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden suscribir un certificado de eficiencia energética. En Carazo, nuestros servicios son prestados por arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados con amplia experiencia en el sector inmobiliario de Burgos. El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar una inspección al inmueble para verificar datos críticos como el espesor de los muros de piedra típicos de la zona, el tipo de vidrio en las ventanas y la eficiencia de las calderas de biomasa o gasoil habituales en el entorno rural. Elegir un profesional cualificado garantiza que las recomendaciones de mejora sean realistas y ayuden efectivamente a reducir la factura energética del propietario.
El parque de viviendas de Carazo es representativo de la arquitectura tradicional de la provincia de Burgos, con un total de 82 unidades residenciales. Gran parte de estas construcciones son anteriores a 1980, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen carecer de aislamiento térmico en fachadas y cubiertas, y dependen de sistemas de calefacción antiguos. Sin embargo, en rehabilitaciones recientes o viviendas de nueva planta, es posible alcanzar niveles C o D mediante la instalación de carpinterías con rotura de puente térmico y sistemas de aerotermia. Dada la zona climática D3, la mejora más efectiva en Carazo suele ser el trasdosado interior con aislante de lana de roca o la inyección de celulosa en cámaras de aire, lo que puede elevar la calificación una letra completa y reducir el consumo hasta en un 30%.
La normativa que regula el certificado energético en Carazo emana directamente del RD 390/2021 a nivel estatal, pero su gestión práctica depende de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado es el Ente Regional de la Energía (EREN). En esta comunidad autónoma, el registro es obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante terceros. A diferencia de otras regiones, Castilla y León ha mantenido históricamente una política de tasas administrativas muy reducidas o nulas para viviendas particulares, lo que abarata el coste total para el ciudadano. Una vez registrado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa.
No disponer del certificado energético en Carazo al anunciar un inmueble en portales inmobiliarios o al formalizar una venta puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la compraventa podría sufrir retrasos significativos en la fase de notaría, ya que el registrador de la propiedad exigirá el código de registro del CEE.