Según lo estipulado en el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente que posea la titulación académica necesaria para la redacción de proyectos o dirección de obras. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades. En Valero, trabajamos con profesionales colegiados en la provincia de Salamanca, lo que asegura un conocimiento profundo de la normativa local y de los sistemas constructivos predominantes en la comarca.
El técnico tiene la responsabilidad de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde verificará elementos críticos como el aislamiento de la fachada, el tipo de vidrios y marcos en las ventanas, y la eficiencia de los sistemas de generación de agua caliente y calefacción. No confíes en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves.
Valero cuenta con un censo de unas 205 unidades residenciales. Dada la antigüedad media del núcleo urbano, donde una parte significativa de las viviendas fueron construidas antes de la implementación de la NBE-CT 79 (la primera normativa de aislamiento térmico en España), la calificación más frecuente suele oscilar entre las letras E, F y G. Las casas de piedra tradicionales, aunque poseen inercia térmica, suelen carecer de rotura de puente térmico en ventanas, lo que penaliza la eficiencia energética.
Para viviendas rehabilitadas o construcciones posteriores a 2007, es posible alcanzar calificaciones C o D. En esta zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la etiqueta son la instalación de calderas de biomasa o aerotermia, y la sustitución de ventanas antiguas por modelos con doble acristalamiento y tratamiento bajo emisivo. Invertir en estas mejoras no solo sube la letra en el certificado, sino que reduce el gasto en calefacción hasta en un 40% anual.
La tramitación del certificado de eficiencia energética en Valero se rige por el marco estatal del Real Decreto 390/2021 y la gestión autonómica de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de supervisar y registrar estos documentos es el Ente Regional de la Energía (EREN). Este registro es obligatorio para que el certificado tenga validez legal frente a terceros.
Una vez que el técnico registra el archivo XML generado por el programa de cálculo, la administración emite la etiqueta energética oficial, que incluye el número de registro y la fecha de caducidad. Es vital conservar este documento original, ya que el notario lo exigirá el día de la firma de la escritura. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el registro debe estar siempre actualizado para reflejar la realidad energética del inmueble en el momento de la transacción comercial.
La Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, establece un régimen sancionador estricto para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. En Valero, las multas se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear datos o actuar sin ser técnico competente.
Además de la sanción económica, la ausencia del certificado puede paralizar una venta en la notaría o permitir que un inquilino impugne el contrato de alquiler, con las consecuencias legales que ello conlleva. Dada la baja inversión que supone el trámite en comparación con el riesgo de multa, obtener el certificado energético en Valero es una decisión de seguridad jurídica para cualquier propietario.