Según lo establecido en el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este certificado. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos (aparejadores), ingenieros industriales e ingenieros técnicos. En Ramirás, contamos con una red de profesionales colegiados que garantizan que la inspección al inmueble cumple con todos los requisitos legales. Es obligatorio que el técnico visite la propiedad personalmente para tomar datos de los cerramientos, las ventanas, el sistema de calefacción y la producción de agua caliente sanitaria. Contratar a un técnico con experiencia en la provincia de Ourense asegura que el certificado refleje fielmente la realidad constructiva de la zona, evitando posibles requerimientos de subsanación por parte de la administración autonómica.
El parque de viviendas de Ramirás, compuesto por 1.663 unidades, presenta una tipología predominantemente rural y de baja densidad, con una fuerte presencia de viviendas unifamiliares aisladas. Gran parte de estas edificaciones fueron construidas antes de 1980, lo que implica que carecen de aislamientos térmicos modernos en muros y cubiertas. Por ello, la calificación más común en la zona suele oscilar entre las letras E y G. Al situarse en la zona climática C1, el consumo de energía en invierno es el factor que más penaliza la nota. Para mejorar la calificación, las intervenciones más efectivas suelen ser el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la sustitución de calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, que aprovechan mejor los recursos locales y reducen drásticamente las emisiones de CO2.
La normativa que regula la eficiencia energética en Galicia se apoya en el Real Decreto 390/2021 de ámbito estatal. El órgano encargado de gestionar las certificaciones es el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA). Es imperativo que, una vez redactado el informe por el técnico, este se registre telemáticamente en la plataforma oficial de la Xunta para que tenga validez legal. La etiqueta energética resultante tiene una validez de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico subrayan que la etiqueta debe estar disponible para cualquier posible comprador o arrendatario desde el mismo momento en que el inmueble se pone en el mercado.
La Ley 8/2013 establece sanciones estrictas para quienes incumplan la obligación de disponer del certificado energético. En Ramirás, las multas pueden variar desde los 300€ hasta los 6.000€ dependiendo de la gravedad de la infracción. Las infracciones leves incluyen anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar su calificación energética. Las graves implican vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al nuevo propietario o inquilino. Además de la sanción económica, el contrato de compraventa podría ser impugnado por el comprador alegando falta de información esencial, lo que generaría un problema legal mayor. En una localidad con un mercado de alquiler residencial y vacacional activo, la supervisión administrativa es cada vez más rigurosa.