El parque de viviendas en Celanova, con 5.061 unidades censadas, presenta una dualidad clara. Por un lado, el casco histórico posee edificaciones de piedra de gran inercia térmica pero con puentes térmicos considerables en carpinterías, lo que suele arrojar calificaciones E o F. Por otro lado, las construcciones de las décadas de 1980 y 1990 suelen carecer de aislamiento suficiente en cámaras de aire, situándose mayoritariamente en la letra E. En la zona climática C1, las viviendas que han actualizado sus ventanas a sistemas de rotura de puente térmico y doble acristalamiento, o que han sustituido calderas de gasóleo por aerotermia, pueden ascender fácilmente a una calificación C o D. Las promociones de obra nueva más recientes ya cumplen con estándares que permiten alcanzar las letras A o B.
En Galicia, el organismo competente es el Instituto Enerxético de Galicia (Inega), dependiente de la Xunta. El registro es telemático y obligatorio para que el certificado tenga validez legal. La tasa administrativa para una vivienda individual es de 5 euros, una de las más económicas de España, mientras que para edificios de viviendas la tasa base es de 20 euros más un variable por vivienda. Este proceso garantiza que la etiqueta energética que recibes es auténtica y figura en la base de datos pública de la administración. Fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica subrayan que el certificado debe ser renovado cada 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa.
No disponer del certificado energético en Celanova puede acarrear sanciones graves según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado de la certificación o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad con un mercado de alquiler activo y viviendas de uso turístico, la vigilancia de los portales inmobiliarios por parte de la administración autonómica es constante. Realizar el trámite a tiempo es una inversión mínima frente al riesgo de una sanción económica considerable.
Además del certificado energético, los propietarios en Celanova pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su inmueble. Para edificios de más de 50 años, es obligatoria la realización de la ITE (Inspección Técnica de Edificios) o el IEE (Informe de Evaluación de los Edificios), que incluye el propio CEE y un análisis de la accesibilidad y estado de conservación estructural. Realizar estos trámites de forma conjunta con el mismo equipo técnico suele suponer un ahorro de costes significativo y garantiza que toda la documentación del inmueble esté actualizada para cualquier operación notarial o solicitud de subvenciones de rehabilitación energética.