El parque de viviendas en Picón, compuesto por unas 463 unidades, presenta una tipología predominantemente rural y unifamiliar. Gran parte de las construcciones son anteriores al año 1980, lo que suele traducirse en calificaciones energéticas situadas entre la E y la G debido a la falta de aislamiento térmico en muros y el uso de carpinterías metálicas sencillas. En la zona climática D3, el consumo en calefacción es el factor determinante. No obstante, las rehabilitaciones recientes que han incorporado ventanas con rotura de puente térmico y calderas de biomasa o aerotermia están logrando ascender a letras C o D. Para las escasas promociones de obra nueva, la normativa actual exige estándares que permiten alcanzar la letra A o B, lo que supone un ahorro energético superior al 70% respecto a una vivienda convencional.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal. En el ámbito autonómico, el registro se gestiona a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Es obligatorio que todo certificado sea inscrito en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha para que la etiqueta tenga validez legal frente a terceros. El plazo de validez del certificado es de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el IDAE recomiendan mantener el documento actualizado si se realizan reformas significativas que mejoren el comportamiento térmico del edificio en Picón.
Vender o alquilar una vivienda en Picón sin disponer del certificado energético en vigor es una infracción tipificada en la Ley 8/2013. Las sanciones se dividen en tres niveles: leves (de 300 a 600€) por no mencionar la calificación en los anuncios inmobiliarios; graves (de 601 a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (de 1.001 a 6.000€) por falsear el resultado o actuar sin técnico cualificado. Además de la multa económica, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el interesado, alegando falta de información esencial sobre el inmueble. En Picón, el control sobre viviendas destinadas al mercado de alquiler es creciente, por lo que es vital contar con el documento antes de publicar cualquier anuncio.