De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos que estén debidamente colegiados. En Oña, contamos con un equipo de profesionales que conocen perfectamente la arquitectura tradicional de la zona de la Bureba y las Merindades, así como las normativas municipales específicas.
La labor del técnico es crítica: debe realizar una inspección al inmueble obligatoria para tomar datos de la envolvente térmica (muros, ventanas, techos) y de las instalaciones (caldera, aire acondicionado, agua caliente). No confíe en servicios que prometen el certificado sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden acarrear graves problemas en la notaría durante la firma de las escrituras.
El parque inmobiliario de Oña, compuesto por unas 1261 unidades, es heterogéneo pero con un peso importante de edificaciones tradicionales y casas de pueblo construidas antes de 1980. Debido a la zona climática D1, caracterizada por una alta demanda de calefacción en invierno, la mayoría de los inmuebles antiguos sin rehabilitar suelen obtener calificaciones entre la E y la G.
Sin embargo, las viviendas que han actualizado sus ventanas a sistemas de rotura de puente térmico o que han sustituido calderas antiguas por sistemas de condensación o biomasa pueden aspirar a una letra D o incluso C. En el caso de las escasas promociones de obra nueva o rehabilitaciones integrales bajo el estándar Passivhaus en la zona, es posible alcanzar letras B o A. Mejorar el aislamiento de los muros mediante trasdosados interiores suele ser la medida más efectiva en Oña para subir de categoría energética.
En el ámbito autonómico, el registro de certificados de eficiencia energética está gestionado por el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Junta de Castilla y León. El procedimiento se rige por el RD 390/2021 y la normativa regional específica que regula el CEREN (Registro de Certificaciones Energéticas de Castilla y León).
Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante el Ministerio para la Transición Ecológica. Una vez tramitado, se obtiene la etiqueta energética, que incluye el número de registro oficial y la validez del documento, que es de 10 años (salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años). Nosotros nos encargamos de toda la tramitación telemática ante el EREN para que usted no tenga que realizar gestiones burocráticas adicionales.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para proteger a los consumidores. En Oña, no disponer del certificado energético vigente puede acarrear multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€ según la gravedad de la infracción. Las infracciones leves (de 300€ a 600€) incluyen publicitar la venta o alquiler de un inmueble en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación energética.
Las infracciones graves o muy graves se reservan para casos de falsedad documental o venta sin entrega del certificado original al comprador. Además de la sanción económica, la ausencia del CEE puede provocar la paralización de una venta en notaría o la nulidad del contrato de arrendamiento si el inquilino lo denuncia, ya que se considera un incumplimiento de los derechos del consumidor.
Además del certificado de eficiencia energética, en Oña es frecuente que edificios con más de 30 o 50 años de antigüedad requieran la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o el Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos trámites son complementarios y, en muchas ocasiones, aprovechamos la visita técnica para realizar ambos estudios, optimizando costes para el propietario. Si su vivienda es un unifamiliar antiguo en el casco histórico, también podemos asesorarle sobre las ayudas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia para la mejora de la envolvente térmica.