De acuerdo con el marco normativo español, únicamente los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir un certificado energético en Aguilar de Bureba. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros técnicos que estén debidamente colegiados. La normativa exige que el técnico realice una inspección al inmueble obligatoria para verificar elementos críticos como el tipo de cerramientos, el espesor de los muros de piedra típicos de la zona, la orientación de la fachada y los sistemas de calefacción (calderas de gasóleo o biomasa habituales en el entorno rural). Un técnico cualificado no solo garantiza la legalidad del trámite, sino que aporta recomendaciones de mejora personalizadas para reducir la factura energética en una zona donde las temperaturas invernales son muy bajas.
El parque de viviendas en Aguilar de Bureba, con sus 158 unidades censadas, presenta una tipología predominantemente rural y tradicional. La mayoría de las construcciones son anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele traducirse en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen carecer de aislamiento térmico en cámaras de aire y cuentan con puentes térmicos significativos. Dada la zona climática D1 de Aguilar de Bureba, las viviendas que han actualizado sus ventanas a sistemas de rotura de puente térmico y doble acristalamiento, o que han sustituido antiguas calderas por sistemas de condensación o aerotermia, pueden aspirar a una calificación D. Las rehabilitaciones integrales con trasdosados de lana de roca o SATE son las únicas capaces de alcanzar letras B o A en este entorno geográfico.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios de administración pública o inmuebles de más de 500 m². En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. El registro es 100% telemático y requiere la firma digital del técnico. Tras el pago de la tasa correspondiente, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es imperativo conservar el resguardo de presentación ante cualquier inspección de consumo o requerimiento notarial durante una compraventa.
No disponer del certificado energético en Aguilar de Bureba al anunciar un inmueble puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado y la escritura de compraventa paralizada por el notario si no se aporta el código de registro oficial del EREN.