De acuerdo con la normativa vigente, solo los técnicos competentes que posean la titulación académica y profesional habilitante pueden emitir un certificado energético en Málaga. Estos profesionales son principalmente arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros (industriales, de edificación, etc.) debidamente colegiados. Es fundamental que el técnico realice una inspección al inmueble física y presencial para verificar datos críticos como el tipo de cerramientos, el grosor de los muros, las características de las ventanas y la eficiencia de los sistemas de climatización (aire acondicionado y calderas). Elegir un técnico con experiencia en el parque inmobiliario malagueño garantiza una calificación precisa, evitando errores que podrían derivar en una letra inferior a la real y perjudicar el atractivo comercial de la propiedad.
Málaga posee un parque residencial diverso, con cerca de 273.772 unidades. En zonas del centro histórico y barrios consolidados durante los años 60 y 70, como Carretera de Cádiz o Cruz de Humilladero, la calificación más frecuente suele situarse entre la E y la G. Esto se debe a que estos edificios se construyeron sin normativas de aislamiento térmico exigentes. Por el contrario, en las nuevas expansiones de Teatinos o las torres de la zona de Martiricos, es habitual encontrar viviendas con letras B o C, gracias al uso de doble acristalamiento y sistemas de aerotermia. Dada la zona climática D3, las mejoras que más impacto tienen en la nota final en Málaga son la instalación de toldos, la sustitución de ventanas de aluminio sencillo por rotura de puente térmico y la mejora de los equipos de aire acondicionado por modelos con tecnología inverter de alta eficiencia.
La normativa que regula la eficiencia energética en España es el Real Decreto 390/2021, que transpone directivas europeas. En el ámbito autonómico, es la Junta de Andalucía la que gestiona el Registro Andaluz de Certificados Energéticos. Este órgano es el encargado de supervisar que todos los certificados emitidos en la provincia de Málaga cumplan con los requisitos de calidad y veracidad. Una vez que el técnico registra el documento, el sistema genera la etiqueta energética oficial, que incluye datos sobre el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Es importante recordar que este documento tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa. Las fuentes oficiales para cualquier consulta son el IDAE y la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta.
No disponer del certificado energético en Málaga cuando es obligatorio puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en tres niveles: leves (de 300 a 600€), como anunciar el piso sin mencionar la letra; graves (de 601 a 1.000€), como vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o inquilino; y muy graves (de 1.001 a 6.000€), por falsear el resultado del certificado. En Málaga, el auge del alquiler turístico ha intensificado los controles, ya que plataformas como Idealista o Airbnb exigen la introducción de los datos de la etiqueta energética para validar los anuncios. Además, los notarios bloquearán cualquier firma de escritura de compraventa si el CEE no está en vigor y debidamente registrado.