De acuerdo con el RD 390/2021, el técnico certificado energético Lobeira debe ser un profesional competente que posea la titulación académica y profesional habilitante (arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos). Es fundamental que el técnico esté colegiado y cuente con un seguro de responsabilidad civil vigente. En un entorno rural como Lobeira, es vital que el profesional conozca las particularidades constructivas locales, como los muros de carga de piedra o las cubiertas tradicionales, para reflejar fielmente la transmitancia térmica del inmueble. El técnico es el responsable de realizar la inspección al inmueble, donde tomará datos de la envolvente (fachadas, ventanas) y de las instalaciones térmicas (calderas, termos, climatización).
El parque de viviendas de Lobeira, compuesto por unas 836 unidades, presenta características típicas de los núcleos rurales gallegos. La mayoría de las construcciones son anteriores a la aplicación del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares de piedra, comunes en la zona, suelen tener una inercia térmica alta pero carecen de aislamiento en cámaras, lo que penaliza la nota final. Para mejorar esta calificación y subir al menos una letra (por ejemplo, de E a D), las recomendaciones más efectivas en esta zona climática D3 son la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la instalación de sistemas de calefacción basados en biomasa o aerotermia, aprovechando los recursos locales y las subvenciones de eficiencia energética en Galicia.
La normativa que regula el certificado en Lobeira emana del Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, pero su gestión práctica depende de la Xunta de Galicia. El órgano encargado es el Registro de Certificados de Eficiencia Enerxética de Edificios (RGEEE), dependiente del Instituto Enerxético de Galicia (Inega). Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante notario en una compraventa o ante la administración en un contrato de alquiler. La etiqueta energética entregada tendrá una validez de 10 años, salvo en los casos donde la calificación sea una G, en cuyo caso la validez máxima se reduce a 5 años, obligando a una renovación más frecuente para incentivar la mejora del parque inmobiliario local.
No disponer del certificado de eficiencia energética Lobeira al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética, conllevan multas de 300 a 600 euros. Las infracciones graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000 euros, mientras que las muy graves (falsear el resultado) alcanzan los 6.000 euros. Además de la multa, la ausencia del CEE puede paralizar una firma ante notario en Lobeira o dar derecho al inquilino a rescindir el contrato por incumplimiento de los requisitos legales del inmueble.