De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante, tales como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. En Lecrín, nuestros técnicos están colegiados en sus respectivos colegios profesionales de Granada, lo que garantiza que disponen de un seguro de responsabilidad civil vigente y el conocimiento necesario sobre la normativa local. La labor del técnico no se limita a poner una letra; su función es realizar una inspección al inmueble obligatoria, analizar los puentes térmicos y proponer medidas de mejora personalizadas que puedan reducir el gasto en facturas de energía hasta en un 30%.
Lecrín presenta un parque inmobiliario diverso que combina viviendas tradicionales en los núcleos de Talará, Mondújar o Murchas con construcciones más recientes. Con 1.434 unidades residenciales, la edad media de los edificios influye directamente en la calificación. Gran parte de las viviendas construidas antes de 1980 carecen de aislamiento térmico en cámara, lo que suele resultar en calificaciones E, F o G. Dado que Lecrín se ubica en la zona climática D3, los inviernos son fríos y requieren sistemas de calefacción eficientes. En las viviendas unifamiliares típicas de la zona, las mejoras más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y la instalación de calderas de biomasa o aerotermia, que pueden elevar la calificación a una C o B, incrementando el confort térmico significativamente.
El marco legal que regula la eficiencia energética en Lecrín emana del RD 390/2021 a nivel estatal y se gestiona a través del Registro de Certificados Energéticos de Andalucía, dependiente de la Consejería competente en materia de energía de la Junta de Andalucía. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito para que tenga validez legal ante notario. Una vez registrado, se obtiene la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el registro es el único modo de garantizar que la información llegue correctamente al catastro y a los futuros inquilinos o compradores.
No disponer del certificado energético para anunciar una propiedad en Lecrín puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear el resultado del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En Lecrín, el auge del alquiler vacacional y residencial aumenta la vigilancia en portales inmobiliarios, donde la ausencia de la etiqueta es fácilmente detectable por la administración.