El parque de viviendas de Cájar, compuesto por unas 2335 unidades, es representativo del crecimiento de la corona metropolitana de Granada. Encontramos dos perfiles muy diferenciados: el casco antiguo con construcciones tradicionales y las urbanizaciones de unifamiliares desarrolladas entre 1990 y 2010. Debido a la normativa constructiva de la época, la calificación energética típica en el municipio suele situarse en la letra E para bloques de pisos y D o E para chalets adosados. Las viviendas construidas antes de 1980, sin aislamiento térmico en cámaras de aire, suelen caer a la letra F o G. Para mejorar esta letra en Cájar, las acciones más efectivas suelen ser el insuflado de aislamiento en paredes y la sustitución de ventanas simples por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, lo que permite combatir eficientemente los inviernos granadinos.
En Andalucía, el marco normativo se alinea con el RD 390/2021 estatal, pero su ejecución depende de la Consejería de Industria, Energía y Minas de la Junta de Andalucía. El órgano encargado de la gestión es el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía (PUCE). Es imperativo que, tras la visita técnica, el documento sea registrado telemáticamente para obtener la etiqueta energética oficial, que es el único documento válido para el contrato de compraventa o arrendamiento. La administración andaluza realiza inspecciones aleatorias para verificar la veracidad de los datos volcados por los técnicos. Además, fuentes oficiales como el IDAE recuerdan que la etiqueta debe ser visible en cualquier anuncio publicitario. En Cájar, al ser un municipio con alta demanda de alquiler por su proximidad a la capital, el control administrativo sobre la posesión del CEE es cada vez más estricto.
No disponer del certificado energético en Cájar al anunciar una propiedad conlleva riesgos económicos significativos. La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador con multas que van desde los 300€ hasta los 6.000€. Las infracciones leves (300€-600€) incluyen anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación. Las graves (601€-1.000€) se aplican si se vende o alquila sin entregar el certificado al comprador o arrendatario. Por último, las muy graves (1.001€-6.000€) se reservan para la falsificación de datos o actuar como técnico sin serlo. En una localidad como Cájar, con un mercado inmobiliario dinámico y mucha presencia en portales como Idealista o Fotocasa, los algoritmos de detección automática de anuncios sin CEE facilitan las labores de inspección, por lo que el riesgo de sanción es real y evitable con una mínima inversión.