Alhendín cuenta con un parque de 4643 viviendas que refleja el crecimiento urbanístico de las últimas décadas. En el casco histórico, predominan las construcciones anteriores a 1980, donde es habitual encontrar calificaciones energéticas clase E o F debido a la ausencia de aislamiento térmico en fachadas y ventanas de vidrio sencillo. Por otro lado, las urbanizaciones de reciente creación y los nuevos bloques residenciales, construidos bajo el Código Técnico de la Edificación (CTE) post-2007, suelen alcanzar notas C o D. En esta zona climática D3, las viviendas suelen penalizar en el indicador de calefacción. Para mejorar la letra de tu certificado en Alhendín, las intervenciones más eficaces suelen ser el soplado de aislamiento en cámaras de aire, la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, o la instalación de sistemas de aerotermia, que pueden elevar la calificación hasta una letra B o A en muchos casos.
El marco normativo que regula el CEE Alhendín es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual amplió la obligatoriedad de la certificación a más supuestos. En el ámbito autonómico, la competencia recae en la Junta de Andalucía a través de la Consejería de Industria, Energía y Minas. El órgano encargado de la gestión es el Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética. Es importante destacar que la etiqueta energética tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Al finalizar el proceso, el propietario recibe una etiqueta oficial con un código QR y un número de registro que debe incluirse obligatoriamente en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales inmobiliarios. Toda la tramitación cumple con los estándares del IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica.
No contar con el certificado energético vigente en Alhendín al publicitar una vivienda puede acarrear graves consecuencias económicas según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado oficial al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Dada la creciente supervisión en los portales inmobiliarios y las inspecciones de consumo, el riesgo de sanción es real y muy superior al coste de obtener el certificado de forma legal y profesional.