La normativa vigente establece que solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros debidamente colegiados. En Granada, contamos con un equipo multidisciplinar con amplia experiencia en el parque edificatorio local, desde las estructuras de hormigón de los años 70 hasta las nuevas promociones de alta eficiencia. La labor del técnico no se limita a tomar medidas; debe realizar una inspección al inmueble obligatoria para verificar la orientación, el tipo de ventanas, el aislamiento de muros y la eficiencia de calderas o sistemas de aire acondicionado. Elegir un técnico cualificado garantiza que las propuestas de mejora de la eficiencia energética sean realistas y útiles para revalorizar su propiedad en el mercado granadino.
Granada presenta un parque inmobiliario heterogéneo con más de 156.000 unidades residenciales. Gran parte del centro y barrios consolidados como el Realejo o el entorno de Camino de Ronda fueron edificados antes de la entrada en vigor del primer CTE (2006), lo que suele derivar en calificaciones energéticas situadas entre la E y la G. Esto se debe principalmente a la falta de rotura de puente térmico en carpinterías y aislamientos insuficientes para la zona climática D3, caracterizada por inviernos fríos. Sin embargo, en zonas de expansión y obra nueva, es frecuente encontrar letras B o C. Para mejorar la nota en Granada, las acciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por vidrios bajo emisivos y la actualización de calderas de gas natural por sistemas de aerotermia, dada la gran cantidad de horas de sol anuales que disfruta la provincia.
El marco legal que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual refuerza la obligación de exhibir la etiqueta en cualquier anuncio publicitario. En el ámbito autonómico, la Junta de Andalucía gestiona el Registro de Certificados Energéticos a través de la Consejería competente en materia de energía. Es fundamental que, una vez emitido el informe por el técnico, este se registre oficialmente para que la etiqueta energética tenga validez legal. Sin este registro, el documento es un simple informe técnico sin efectos jurídicos para ventas o alquileres. Nuestras gestiones siguen los protocolos dictados por el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica, asegurando que su certificado sea plenamente válido ante cualquier inspección administrativa o requerimiento notarial en Andalucía.
No disponer del certificado energético en Granada cuando se publicita un inmueble puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación urbana. Las infracciones leves, como anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación, conllevan multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como no entregar el certificado al comprador o arrendatario, pueden ascender hasta los 1.000€, mientras que las muy graves (falsear el resultado) alcanzan los 6.000€. En una ciudad con una alta rotación de alquiler turístico y residencial, el control por parte de las autoridades y de los propios portales inmobiliarios ha aumentado significativamente, haciendo que el riesgo de sanción sea muy superior al coste del propio certificado.