Fresno de Rodilla cuenta con un parque de 31 viviendas, compuesto mayoritariamente por construcciones tradicionales de piedra y adobe en su casco antiguo, junto con algunas rehabilitaciones y viviendas unifamiliares más recientes. Debido a que gran parte del parque fue construido antes de la entrada en vigor de la NBE-CT 79, es habitual encontrar calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G.
Al encontrarse en la zona climática D1, las viviendas sufren una alta demanda de calefacción. Las mejoras más efectivas en esta zona para subir de letra incluyen el trasdosado de muros con aislamiento de lana de roca o EPS, y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos. Un inmueble rehabilitado con estas medidas podría alcanzar fácilmente una letra C o D, aumentando significativamente su valor de mercado en la provincia de Burgos.
La normativa que rige el certificado energético en Fresno de Rodilla se basa en el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, y en la regulación específica de la Junta de Castilla y León a nivel autonómico. El órgano encargado de gestionar estos expedientes es el ERACYL (Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León), dependiente del Ente Regional de la Energía (EREN).
Para que el certificado sea válido, el técnico debe registrar el archivo .xml generado por el software oficial en la plataforma telemática de la Junta. Una vez abonada la tasa correspondiente de 29,10€, se emite la etiqueta energética oficial que muestra el código de registro y la validez del documento. Este trámite es indispensable para que el propietario cumpla con sus obligaciones legales ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético en Fresno de Rodilla si tienes tu vivienda en venta o alquiler puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad pequeña, el control suele intensificarse a través de los portales inmobiliarios, que bloquean anuncios que no incluyan la etiqueta oficial, y por parte de los notarios de Burgos, que exigen el código de registro para formalizar cualquier escritura pública.