Según establece el RD 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales e ingenieros técnicos. En Chillón, contamos con una red de profesionales colegiados en la provincia de Ciudad Real que conocen a la perfección la normativa local y regional.
La labor del técnico es fundamental: debe realizar una inspección al inmueble obligatoria para verificar el estado de los cerramientos y la eficiencia de las calderas o sistemas de aire acondicionado. Elegir un técnico con experiencia en el parque inmobiliario de la comarca de Almadén garantiza una calificación ajustada a la realidad, evitando errores que podrían perjudicar el valor de venta o alquiler de tu vivienda.
El parque de viviendas de Chillón cuenta con aproximadamente 1.447 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional y bloques construidos entre 1960 y 1990. Debido a esta antigüedad, la calificación energética más común en la zona suele situarse entre las letras E y G.
Al estar en la zona climática D3, las viviendas sufren una gran demanda de calefacción en invierno. Para mejorar la letra en el certificado de eficiencia energética Chillón, las intervenciones más efectivas suelen ser el insuflado de aislamiento en cámaras de aire, el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la sustitución de antiguas calderas por sistemas de aerotermia o biomasa, muy comunes en entornos rurales. Estas mejoras no solo suben el valor del inmueble, sino que pueden reducir el consumo energético hasta en un 40%.
El marco legal principal es el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro oficial es obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante notarios y portales inmobiliarios.
El órgano encargado de supervisar estos trámites es la Dirección General de Transición Energética. Una vez finalizado el registro, se emite la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto en los casos en que la calificación sea G, donde la validez se reduce a 5 años. Es vital conservar tanto el certificado completo como la etiqueta, ya que son documentos exigibles por los compradores y por el Ministerio para la Transición Ecológica en sus labores de inspección.
No disponer del certificado energético en Chillón al anunciar una propiedad puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad con un mercado de alquiler activo, el control de estas etiquetas es cada vez más estricto en portales como Idealista o Fotocasa, que bloquean anuncios que no dispongan de este documento obligatorio.