Almadén presenta un parque inmobiliario singular, con un total de 4.413 unidades residenciales. Una parte significativa del casco urbano cuenta con edificaciones previas a la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas de tipo E, F o incluso G. Estas viviendas suelen presentar muros de gran espesor pero carecen de rotura de puente térmico en ventanas. Por otro lado, las promociones construidas entre 2007 y 2020 suelen situarse en una letra D o C. Dado que Almadén se ubica en la zona climática D3, las mayores pérdidas energéticas se producen por infiltraciones de aire y falta de aislamiento en cubiertas. Para mejorar la letra en el certificado energético Almadén, las recomendaciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por vidrios bajo emisivos y la instalación de sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia.
La normativa que regula la certificación en Almadén es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las disposiciones de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Es obligatorio inscribir el certificado en el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Castilla-La Mancha para que este tenga validez jurídica. Este registro es puramente telemático y requiere la firma electrónica del técnico. La tasa administrativa actual para viviendas unifamiliares o pisos es de aproximadamente 16,32 euros. Al finalizar el proceso, el propietario recibe la Etiqueta Energética, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento tiene una validez de 10 años, salvo en casos de calificación G, donde la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente.
No disponer del certificado energético en Almadén al publicar un anuncio de venta o alquiler puede derivar en sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones leves, como no mencionar la calificación en el anuncio de Idealista o Fotocasa, pueden suponer multas de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario, pueden alcanzar los 1.000€. En casos muy graves, como falsear el resultado de la calificación, las multas llegan hasta los 6.000€. Más allá de la multa, la ausencia del CEE puede paralizar una firma en notaría o dar derecho al inquilino a rescindir el contrato y solicitar daños y perjuicios por falta de información sobre los gastos de suministros esperados.