Castillo de Locubín cuenta con un parque inmobiliario compuesto por unas 2.660 viviendas, donde predominan las casas unifamiliares de autoconstrucción y bloques de baja densidad. Gran parte de estas edificaciones fueron construidas antes de la entrada en vigor de la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. En el casco antiguo, es frecuente encontrar muros de gran espesor que aportan inercia térmica, pero con deficiencias en puentes térmicos y carpinterías. Para mejorar la letra en esta zona climática D3, las acciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo, así como la instalación de sistemas de aerotermia o calderas de biomasa, muy comunes en la zona debido a la disponibilidad de subproductos del olivar.
El marco legal principal es el RD 390/2021, pero la gestión administrativa recae sobre la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Industria, Energía y Minas. El órgano encargado de custodiar estos datos es el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía. Es obligatorio que cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler incluya la etiqueta energética. Una vez registrado, el certificado tiene una validez de 10 años, a menos que la calificación sea una G, en cuyo caso la validez máxima se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica supervisan que estos registros cumplan con los objetivos de descarbonización de la Unión Europea para el año 2050.
La Ley 8/2013 establece un régimen sancionador estricto para quienes incumplan la obligación de disponer de este certificado. Las infracciones leves, como anunciar un piso en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación, pueden acarrear multas de entre 300€ y 600€. Las infracciones graves o muy graves, como vender una propiedad sin entregar el certificado original al comprador o falsear los datos del informe, pueden alcanzar los 6.000€. En una localidad como Castillo de Locubín, con un mercado de alquiler residencial activo, los inspectores de consumo suelen verificar que los contratos incluyan la referencia al certificado energético vigente para proteger los derechos del consumidor.
Además del certificado energético, los propietarios de edificios en Castillo de Locubín con más de 50 años de antigüedad deben estar atentos a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o al Informe de Evaluación del Edificio (IEE). Estos trámites son complementarios y a menudo se realizan de forma conjunta para optimizar costes. Aunque en Andalucía no se exige cédula de habitabilidad para viviendas antiguas (se utiliza la Licencia de Primera Ocupación), el CEE es el documento técnico más solicitado para cualquier gestión notarial o solicitud de ayudas a la rehabilitación energética de fondos europeos.