Según lo establecido en el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente que posea una titulación académica y profesional habilitante. En Algarinejo, esto implica la intervención de arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores o ingenieros colegiados. Estos profesionales tienen la formación necesaria para analizar la transmitancia térmica de los cerramientos y la eficiencia de las instalaciones térmicas. Es imperativo que el técnico realice una inspección al inmueble presencial, donde tomará medidas de las estancias, comprobará la orientación de la fachada, el tipo de vidrios en ventanas y las especificaciones de la caldera o sistemas de aire acondicionado. Elegir un técnico colegiado en la provincia de Granada garantiza que el documento cumple con todos los estándares de calidad exigidos por la Junta de Andalucía, evitando posibles subsanaciones posteriores o nulidad del certificado.
El parque de viviendas de Algarinejo, compuesto por 1.856 unidades, presenta una tipología mixta muy característica. Por un lado, encontramos el casco antiguo con viviendas unifamiliares de muros de carga gruesos y gran inercia térmica, y por otro, zonas de expansión con construcciones más recientes. Debido a la antigüedad media de gran parte del parque (muchas construcciones anteriores al Código Técnico de la Edificación de 2006), la calificación más frecuente suele oscilar entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en cámaras de aire y al uso de carpinterías metálicas sencillas. En la zona climática D3 de Algarinejo, las mejoras que más impacto tienen en la letra del certificado son la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia. Un inmueble bien calificado en Algarinejo (letras A, B o C) puede revalorizarse significativamente en el mercado local.
La normativa que regula el CEE Algarinejo se asienta sobre el marco estatal del RD 390/2021, pero es la Junta de Andalucía la encargada de gestionar el registro y la inspección de estos documentos. El órgano competente es la Consejería de Presidencia, Industria, Energía y Minas. En Andalucía, el registro es obligatoriamente telemático, lo que agiliza los trámites para los propietarios granadinos. Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética, que debe incluirse en cualquier oferta, promoción o publicidad dirigida a la venta o arrendamiento del inmueble. Este documento tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa vigente. Es fundamental conservar el justificante de registro, ya que es el documento que los notarios solicitarán en el momento de la firma de una escritura pública.
No disponer del certificado energético en Algarinejo no es solo un descuido administrativo, sino una infracción tipificada por la Ley 8/2013 y el texto refundido de la Ley de Suelo. Las sanciones se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por no exhibir la etiqueta en anuncios; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado válido; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear datos en la certificación. En un municipio con una actividad creciente en alquiler residencial y turismo rural, el control sobre estos documentos es cada vez más estricto. Además de la multa económica, la ausencia del CEE puede dar lugar a la rescisión del contrato de alquiler por parte del inquilino o a la paralización de la venta en la fase de notaría, generando retrasos y costes adicionales mucho mayores que el precio de la propia certificación.