El parque de viviendas en Bienservida, con unas 776 unidades censadas, es predominantemente de carácter tradicional y unifamiliar. Gran parte de las construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele derivar en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. Estas viviendas suelen presentar muros de gran inercia térmica pero carecen de aislamiento en cámaras, lo que, sumado a la zona climática D3, implica un alto consumo en calefacción durante el invierno. En las escasas promociones de obra nueva o viviendas rehabilitadas después de 2007, es posible encontrar letras C o D. Para mejorar la nota en Bienservida, las actuaciones más eficaces suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante térmico y la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías de rotura de puente térmico con vidrios bajo emisivos.
El marco legal que regula la eficiencia energética en Bienservida es el RD 390/2021 a nivel estatal y las directrices de la Dirección General de Transición Energética de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Es obligatorio registrar el documento en el Registro Público de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de la región para que la etiqueta tenga validez legal. Este trámite es indispensable para que el notario autorice la escritura de compraventa o para que el contrato de arrendamiento sea legal. La etiqueta energética entregada detalla tanto el consumo de energía primaria no renovable como las emisiones de CO2, datos que deben figurar obligatoriamente en cualquier anuncio publicitario en portales como Idealista o Fotocasa, siguiendo las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético en Bienservida cuando existe obligación legal puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler de una vivienda sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado al comprador o arrendatario en el momento de la firma.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Dada la creciente vigilancia en los portales inmobiliarios y el control en las notarías de Albacete, el riesgo de sanción es real. Evita multas contratando tu certificación hoy mismo.