La normativa estatal establece que solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir el certificado de eficiencia energética Torres de Albánchez. Estos perfiles incluyen a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Es fundamental que el profesional tenga experiencia en la tipología constructiva de la provincia de Jaén, especialmente en zonas de montaña donde los puentes térmicos y los sistemas de calefacción por biomasa o gasoil son comunes. El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar la inspección al inmueble, verificando in situ elementos como el grosor de los muros, el tipo de carpintería (ventanas) y la eficiencia de la caldera o equipos de climatización. Confiar en un técnico cualificado no solo evita sanciones, sino que garantiza que las recomendaciones de mejora propuestas sean realistas y rentables para el propietario.
El parque de viviendas de Torres de Albánchez, compuesto por unas 687 unidades, presenta características propias de un núcleo rural consolidado. Gran parte de las construcciones en el casco urbano son anteriores a 1980, lo que implica que se edificaron antes de la primera normativa de aislamiento térmico importante en España (NBE-CT-79). Por este motivo, la calificación energética más habitual en las viviendas de la zona suele situarse en las letras E o G.
En las edificaciones más antiguas, las pérdidas de energía por fachadas sin cámara de aire y ventanas de vidrio sencillo son los puntos críticos. No obstante, en las viviendas unifamiliares que han realizado reformas recientes instalando doble acristalamiento o sistemas de calefacción modernos, es posible alcanzar una letra D. Para las escasas promociones de obra nueva construidas bajo el actual Código Técnico de la Edificación (CTE), la calificación esperable oscila entre la A y la B, gracias al uso de energías renovables como la aerotermia o la solar térmica.
Toda certificación en Torres de Albánchez debe cumplir con el RD 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, la gestión recae sobre el Registro de Certificados Energéticos de la Junta de Andalucía, dependiente de la Consejería de Industria, Energía y Minas. Este organismo es el encargado de supervisar que los certificados se hayan realizado siguiendo los protocolos técnicos correctos. Una particularidad de Andalucía es su sistema telemático PUEA, que permite una tramitación eficiente. La normativa exige que el propietario conserve el certificado original durante un periodo de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es obligatorio mostrar la etiqueta energética en cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios, siendo responsabilidad directa del propietario y de la agencia inmobiliaria que gestiona el inmueble.
No disponer del certificado energético en Torres de Albánchez puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler de un piso o casa sin mencionar su calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear el resultado de la calificación o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de las multas, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el nuevo ocupante, alegando falta de información sobre los gastos energéticos del inmueble. En una localidad con alta demanda de alquiler residencial y turístico, el control sobre la etiqueta energética es cada vez más estricto.