La normativa vigente, específicamente el RD 390/2021, estipula que el certificado energético en Badolatosa solo puede ser realizado por técnicos competentes. Estos perfiles incluyen a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Es fundamental que el profesional posea un seguro de responsabilidad civil vigente y esté familiarizado con la casuística del parque edificatorio de la Sierra Sur de Sevilla. El técnico es el responsable de verificar la realidad física del inmueble mediante una inspección presencial, evaluar la caldera, el aire acondicionado y la calidad de las ventanas, para finalmente firmar el documento que será entregado a la administración autonómica. Optar por un colegiado garantiza que el certificado superará cualquier auditoría de la administración.
El parque de 1.594 viviendas en Badolatosa se caracteriza por un predominio de viviendas unifamiliares de autoconstrucción y casas de pueblo tradicionales. Gran parte de estas edificaciones fueron construidas antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en cámaras de aire y al uso de carpinterías de aluminio sencillo. En la zona climática D3, las viviendas que han realizado reformas recientes, como la instalación de doble acristalamiento (climalit) o sistemas de climatización mediante aerotermia, pueden aspirar a una letra D o incluso C. Para las escasas promociones de obra nueva en el municipio, la normativa exige estándares que permiten alcanzar las letras A o B, optimizando el consumo de energía primaria no renovable.
No disponer del CEE Badolatosa al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicar anuncios de alquiler o venta en portales inmobiliarios sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado válido y registrado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear los datos del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
En municipios como Badolatosa, el control administrativo sobre los contratos de alquiler está aumentando, por lo que contar con el certificado en vigor (válido por 10 años, o 5 si la letra es G) es la mejor protección legal para el propietario.