Según la legislación vigente, el certificado energético en Alba debe ser suscrito por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante, tales como arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. Todos nuestros profesionales en la provincia de Teruel están debidamente colegiados y cuentan con un seguro de responsabilidad civil vigente. La labor del técnico no se limita a rellenar un formulario; debe analizar la envolvente térmica (muros, ventanas, cubiertas) y las instalaciones de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS). Es obligatorio que el técnico realice una inspección al inmueble presencial para verificar las facturas de suministros, el tipo de caldera y el aislamiento real, garantizando así que la calificación obtenida sea veraz y útil para el comprador o inquilino.
El municipio de Alba cuenta con unas 212 viviendas, de las cuales una parte significativa corresponde a construcciones anteriores a la normativa térmica de 1979 (NBE-CT-79). En este tipo de inmuebles rurales, con muros de carga anchos pero sin aislamiento térmico específico, la calificación más frecuente suele situarse en las letras E, F o G. Las viviendas unifamiliares en el casco antiguo suelen presentar pérdidas de calor importantes por la cubierta. Sin embargo, para aquellas propiedades que han renovado sus ventanas por sistemas de climalit o rotura de puente térmico, o que han sustituido antiguas calderas de gasoil por sistemas de biomasa o aerotermia, es posible alcanzar calificaciones D o incluso C. En la zona climática D3 de Teruel, mejorar el aislamiento de los cerramientos es la medida más efectiva para subir de letra y reducir la factura energética hasta en un 30%.
La normativa que regula este trámite es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, el cual amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos. En el ámbito autonómico, la gestión corresponde a la Dirección General de Energía y Minas del Gobierno de Aragón. El registro es obligatorio y debe realizarse en el portal oficial habilitado por la comunidad autónoma. Una vez registrado el informe técnico, se genera la etiqueta energética oficial, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario conservar una copia del certificado y entregarla al nuevo propietario o mostrarla al arrendatario.
No disponer del certificado energético en Alba al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por no entregar el certificado original al comprador o inquilino.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el receptor, alegando falta de información esencial, lo que generaría un problema legal mayor para el vendedor.