El parque de viviendas en Abadín, compuesto por unas 1.662 unidades, presenta una dualidad clara. Por un lado, encontramos construcciones tradicionales de piedra y pizarra en las parroquias rurales, cuya inercia térmica es alta pero suelen carecer de aislamiento moderno, situándose habitualmente en las letras E o F. Por otro lado, las edificaciones en el núcleo urbano construidas entre 1980 y 2007 suelen presentar calificaciones D o E debido a la normativa previa al Código Técnico de la Edificación actual. Al estar en una zona climática C1, las mejoras que más impacto tienen en la nota final son la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la actualización de calderas antiguas por sistemas de biomasa o aerotermia, muy eficientes en este entorno gallego.
En Galicia, la gestión de los certificados de eficiencia energética depende del INEGA (Instituto Enerxético de Galicia), adscrito a la Xunta. El marco legal se apoya en el Real Decreto 390/2021, que endureció las exigencias de certificación para edificios de uso público y viviendas destinadas al alquiler vacacional. Para los propietarios en Abadín, el registro es un paso obligatorio tras la elaboración del informe técnico. La tasa para una vivienda individual está fijada actualmente en 5 euros, una cantidad que debe abonarse para obtener la etiqueta oficial con el código de registro. Este código es indispensable para que los portales inmobiliarios permitan publicar anuncios de venta o alquiler, cumpliendo así con las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético vigente en Abadín puede acarrear graves consecuencias económicas y legales. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además, cualquier contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino si falta este documento, y los notarios bloquearán la firma de escrituras si no se presenta el certificado y su correspondiente etiqueta oficial de Galicia.