Según marca el RD 390/2021, el certificado debe ser realizado obligatoriamente por un técnico competente. Esto incluye perfiles profesionales como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos, todos ellos colegiados en sus respectivos colegios profesionales (como el COAG o el COETICOR). En Foz, contamos con un equipo de técnicos titulados que realizan la inspección al inmueble presencial, verificando elementos críticos como el tipo de vidrios, el aislamiento de fachadas y la eficiencia de las calderas o sistemas de climatización. La elección de un técnico cualificado no solo evita sanciones, sino que garantiza que las recomendaciones de mejora energética sean realistas y útiles para revalorizar su propiedad en el mercado inmobiliario lucense.
Foz cuenta con un parque inmobiliario singular de 10.426 unidades, caracterizado por un gran crecimiento entre los años 1995 y 2010. Debido a esto, muchas viviendas presentan una calificación energética típica de clase E o D. Los edificios más antiguos del casco urbano, construidos antes de la normativa de 1979, suelen obtener etiquetas F o G si no han sido rehabilitados, debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire. Por otro lado, las promociones de obra nueva cercanas a la Playa de Rapadoira ya alcanzan niveles B o A gracias a sistemas de aerotermia y mejores envolventes. Para mejorar la letra en Foz, las acciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de agua caliente sanitaria apoyados por energías renovables, dada la zona climática C1 en la que nos encontramos.
La normativa que rige la certificación energética es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, pero su gestión en nuestra comunidad depende del INEGA (Instituto Enerxético de Galicia). Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro autonómico para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. La tasa base en Galicia para viviendas es de 5 euros, a la que se suma una cuantía variable según los metros cuadrados (aproximadamente 0,08€/m²). El cumplimiento de este trámite es supervisado por la Xunta de Galicia y el Ministerio para la Transición Ecológica, asegurando que la información de consumo de energía primaria no renovable y emisiones de CO2 sea veraz y pública para los consumidores.
La carencia del certificado de eficiencia energética en Foz cuando existe obligación legal puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las multas oscilan entre los 300€ y los 6.000€, dividiéndose en infracciones leves, graves y muy graves. Una infracción leve común es anunciar la venta o alquiler de un piso en portales como Idealista o Fotocasa sin incluir la etiqueta energética. Las sanciones graves se aplican al vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario. En una localidad con alta rotación de alquiler vacacional como Foz, la vigilancia administrativa es creciente, por lo que disponer del documento vigente (10 años de validez general o 5 años si la calificación es G) es la mejor inversión para evitar problemas legales.