Según lo establecido en el Real Decreto 390/2021, el certificado debe ser suscrito por un técnico competente que posea la titulación académica y profesional habilitante. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos, todos ellos debidamente colegiados. En A Gudiña, nuestros técnicos no solo cuentan con la titulación requerida, sino con un conocimiento profundo de la arquitectura tradicional de Ourense y de los sistemas constructivos locales.
La labor del técnico incluye la inspección al inmueble obligatoria para la toma de datos: medición de huecos, comprobación de orientaciones, análisis de puentes térmicos y revisión de los sistemas de climatización. No confíe en servicios que prometen certificados sin desplazamiento, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves tanto para el técnico como para el propietario.
El parque de viviendas de A Gudiña, compuesto por unas 1.102 unidades, presenta una tipología mixta. Encontramos desde viviendas unifamiliares tradicionales de piedra en el casco antiguo y núcleos rurales, hasta bloques de viviendas de construcción más reciente (años 80 y 90) cerca de las vías principales de comunicación. Debido a la dureza de la zona climática C1, las viviendas sin rehabilitar suelen obtener calificaciones energéticas bajas, predominantemente letras E o F.
Esto se debe principalmente a la falta de aislamiento en muros de piedra o ladrillo hueco y a la presencia de carpinterías de aluminio sencillo sin rotura de puente térmico. Para mejorar la letra en el certificado energético de un piso en A Gudiña, las recomendaciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior con lana de roca, el cambio a ventanas de PVC con doble acristalamiento bajo emisivo y la sustitución de calderas de gasoil antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en el clima gallego interior.
La normativa que rige la certificación energética en Galicia se basa en el marco estatal del RD 390/2021, pero es el Inega (Instituto Enerxético de Galicia) el organismo encargado de gestionar el registro público de certificados. Es obligatorio que todo certificado realizado en A Gudiña sea inscrito en este registro para que tenga validez legal ante notaría o para ser incluido en portales inmobiliarios.
La etiqueta energética gallega tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de tipo G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la normativa actual. Al finalizar el proceso, el propietario recibe un documento con un código de verificación que acredita que el inmueble cumple con sus obligaciones de transparencia energética ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas establece un régimen sancionador estricto. No disponer del certificado energético en A Gudiña cuando se anuncia una vivienda puede acarrear multas que oscilan entre los 300€ y los 6.000€. Las infracciones se dividen en leves (no mencionar la calificación en el anuncio), graves (vender o alquilar sin entregar el certificado) y muy graves (falsear el resultado del informe).
Dada la creciente vigilancia de las plataformas digitales y las inspecciones de consumo en Galicia, es un riesgo innecesario intentar eludir este trámite. Además, los notarios en Ourense exigen la presentación del certificado original y la etiqueta vigente para autorizar cualquier escritura de compraventa, lo que podría bloquear su operación inmobiliaria en el último momento.