De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros de la edificación, entre otros. En Ribas de Sil, contamos con profesionales colegiados que conocen perfectamente la arquitectura local, desde las construcciones tradicionales de piedra en el casco antiguo hasta las viviendas de tipología más moderna en el entorno de San Clodio.
Es imperativo que el técnico realice una inspección al inmueble presencial. Durante esta visita, el profesional verificará la orientación de la vivienda, el tipo de cerramientos y la eficiencia de los sistemas de agua caliente sanitaria. Elegir un técnico con experiencia en la provincia de Lugo asegura que las propuestas de mejora energética incluidas en el certificado sean realistas y adaptadas al clima de la Ribeira Sacra.
El parque de viviendas de Ribas de Sil, compuesto por 968 unidades, presenta una diversidad arquitectónica notable. Gran parte de las construcciones unifamiliares en zonas rurales fueron edificadas antes de la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas E, F o G. Estas viviendas suelen presentar pérdidas de calor significativas a través de muros de piedra sin cámara de aire y ventanas de carpintería antigua.
Por otro lado, las promociones construidas entre 2007 y 2020 suelen alcanzar letras D o C, gracias a la aplicación del Código Técnico de la Edificación. Para mejorar la letra en Ribas de Sil, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado interior con aislante térmico y la sustitución de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, aprovechando los recursos forestales de la zona. Una mejora de dos letras en la escala energética puede revalorizar el inmueble hasta un 10% en el mercado de compraventa local.
En Galicia, la gestión de la eficiencia energética recae sobre el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), dependiente de la Vicepresidencia Segunda e Consellería de Economía, Empresa e Innovación. El registro se realiza de forma 100% telemática a través del procedimiento PR460A. Es responsabilidad del propietario conservar el certificado original y la etiqueta durante sus 10 años de validez.
La normativa exige que cualquier oferta, promoción o publicidad de venta o alquiler incluya la etiqueta de eficiencia energética. Las fuentes oficiales, como el Ministerio para la Transición Ecológica, subrayan que el certificado debe estar a disposición de los compradores o arrendatarios desde el inicio del proceso comercial. En Ribas de Sil, la administración autonómica realiza inspecciones periódicas para verificar que los certificados registrados coinciden con la realidad técnica de los edificios, asegurando la veracidad de los datos declarados.
No disponer del certificado energético Ribas de Sil en una operación inmobiliaria puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar un piso en alquiler o venta sin mencionar su calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado oficial al nuevo usuario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin serlo.
Además de la multa, el contrato de compraventa o arrendamiento podría ser impugnado por el receptor, alegando falta de información esencial sobre el estado del inmueble, lo que generaría costes legales adicionales para el vendedor.
Además del certificado energético, los propietarios en Ribas de Sil pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad del inmueble. Para edificios de más de 50 años, es obligatoria la Informe de Evaluación de los Edificios (IEE), que incluye la Inspección Técnica de Edificios (ITE). Aunque en Galicia no existe la cédula de habitabilidad como tal (se sustituyó por la licencia de primera ocupación), el certificado energético es pieza clave para solicitar subvenciones de rehabilitación energética de los fondos Next Generation, que pueden cubrir hasta el 80% de la inversión en mejora de fachadas y cubiertas.