La normativa vigente estipula que solo los técnicos competentes pueden suscribir certificados de eficiencia energética. Estos profesionales deben poseer una titulación habilitante como arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico, y estar colegiados en su respectivo colegio profesional (como el Colegio de Arquitectos de Zamora). En Lubián, nuestros técnicos no solo cuentan con la titulación requerida por el Ministerio para la Transición Ecológica, sino que poseen un conocimiento profundo de la arquitectura tradicional sanabresa.
Durante la inspección al inmueble, el técnico tomará medidas, analizará la envolvente térmica (muros de piedra, cubiertas de pizarra), los huecos (ventanas y vidrios) y las instalaciones de climatización (calderas de gasoil, biomasa o estufas de leña). Este rigor asegura que la calificación obtenida sea real y que el propietario esté protegido ante posibles inspecciones de la administración.
El parque inmobiliario de Lubián, compuesto por unas 717 unidades, refleja la evolución constructiva de la zona fronteriza con Galicia. Encontramos una dualidad clara: viviendas de piedra tradicionales y edificaciones de finales del siglo XX. Debido a la dureza de la zona climática C1, con inviernos prolongados, las viviendas construidas antes de 1980 suelen obtener calificaciones entre la E y la G, principalmente por la falta de aislamiento en muros y la presencia de puentes térmicos.
Sin embargo, muchas viviendas en Lubián han sido rehabilitadas recientemente. La instalación de carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, junto con la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, permite elevar la letra hasta una D o C. En el caso de las escasas promociones de obra nueva o rehabilitaciones integrales bajo el estándar Passivhaus, es posible alcanzar etiquetas A o B, lo que supone un ahorro energético superior al 60% respecto a la media del municipio.
En la Comunidad de Castilla y León, el registro de certificados energéticos es obligatorio y está gestionado por el Ente Regional de la Energía (EREN), dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. El procedimiento se rige por el Decreto 43/2014, el cual complementa al marco estatal del RD 390/2021. Es imperativo que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante notario o en un contrato de arrendamiento.
La tasa actual para viviendas unifamiliares o pisos individuales en Castilla y León es de 29,10 euros. Una vez tramitado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que incluye el número de registro y la vigencia del documento. Este documento tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación es de tipo G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización normativa del IDAE y el Ministerio de Transición Ecológica.
No disponer del certificado energético en Lubián cuando se anuncia una propiedad para venta o alquiler puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por no incluir la etiqueta en los anuncios; las graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del informe.
Dado el creciente mercado de alquiler vacacional y turismo rural en la zona de Sanabria, la vigilancia administrativa sobre la publicación de la etiqueta energética en plataformas como Airbnb o Booking se ha intensificado. Evitar estas multas es tan sencillo como contratar a un técnico cualificado para realizar la inspección obligatoria y el registro correspondiente antes de iniciar cualquier actividad comercial con el inmueble.