Según lo estipulado en el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. Para un inmueble en Zújar, contar con un profesional que conozca la arquitectura tradicional de la zona y los materiales constructivos predominantes en la provincia de Granada es fundamental para obtener una calificación precisa. El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar una inspección al inmueble presencial para tomar datos de la envolvente térmica (muros, ventanas, techos) y de las instalaciones de climatización y agua caliente sanitaria. Un informe firmado por un técnico cualificado es la única garantía ante posibles inspecciones de la administración o reclamaciones en procesos de compraventa.
Zújar cuenta con un parque de 1.614 viviendas donde predominan las casas unifamiliares de construcción tradicional y bloques de baja densidad. Gran parte de la edificación es anterior a la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, lo que suele resultar en calificaciones energéticas situadas entre las letras E y G. Las viviendas más antiguas suelen carecer de aislamiento en cámaras de aire y cuentan con carpinterías de aluminio sencillo. Sin embargo, en las promociones más recientes o viviendas rehabilitadas, es común alcanzar letras D o incluso C. Para mejorar la nota en Zújar y aumentar el valor de mercado de la propiedad, las acciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas con aislante térmico, la sustitución de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la instalación de sistemas de aerotermia o calderas de biomasa, muy eficientes en el clima de Granada.
La normativa que regula el certificado energético en Zújar emana del Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, pero su gestión práctica depende de la Junta de Andalucía. El órgano encargado es la Consejería de Industria, Energía y Minas, que gestiona el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente inscrito en este registro para que tenga validez legal ante notario. Una vez registrado, el sistema emite la etiqueta energética, que tiene una validez máxima de 10 años, a menos que la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que no disponer de este registro invalida cualquier contrato de arrendamiento o escritura pública de venta.
No disponer del certificado de eficiencia energética en Zújar puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del documento. Además de la multa, el contrato de alquiler podría ser impugnado por el inquilino y el vendedor podría verse obligado a indemnizar al comprador por vicios ocultos si la eficiencia real del inmueble difiere drásticamente de lo esperado. En una zona con mercado de alquiler activo, el control administrativo es cada vez más estricto.