Según la normativa vigente, el certificado debe ser realizado por un técnico competente que posea la titulación académica habilitante, tales como arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. Es imperativo que el profesional realice una inspección al inmueble para verificar datos críticos: envolvente térmica, cerramientos, tipo de vidrios y sistemas de generación de agua caliente y calefacción. En Vinuesa, dada su arquitectura de montaña y el uso frecuente de biomasa o gasóleo, la experiencia del técnico en sistemas térmicos locales es fundamental para no penalizar la calificación injustamente. Todos nuestros colaboradores están colegiados y cuentan con el seguro de responsabilidad civil obligatorio.
Vinuesa presenta un parque de 1.067 viviendas donde predomina la construcción tradicional de piedra y madera, junto con promociones de segunda residencia desarrolladas entre 1980 y 2010. Debido a la dureza climática de la zona D3, los inmuebles anteriores al CTE de 2006 suelen obtener calificaciones E o F, principalmente por falta de aislamiento en muros. Sin embargo, las viviendas que han actualizado sus ventanas a sistemas de rotura de puente térmico o han instalado calderas de pellets pueden ascender a una letra D. En edificaciones de obra nueva o rehabilitaciones integrales con sistemas de aerotermia, es posible alcanzar niveles A o B, lo que incrementa significativamente el valor de mercado en la comarca de Pinares.
El marco legal se fundamenta en el Real Decreto 390/2021, que amplía la obligación de certificar a edificios de más de 500 m² de uso público y a todas las viviendas destinadas a alquiler vacacional. En nuestra comunidad, el órgano gestor es el EREN (Ente Regional de la Energía de Castilla y León). El registro es telemático y obligatorio para que el certificado tenga validez legal. Una vez registrado, se emite la Etiqueta Energética, que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios. La veracidad de estos datos es supervisada por la administración autonómica para garantizar la protección del consumidor y el cumplimiento de los objetivos de descarbonización del Ministerio para la Transición Ecológica.
La carencia del certificado energético no es un asunto menor. La Ley 8/2013 establece sanciones que oscilan entre los 300€ y los 6.000€ según la gravedad de la infracción. En Vinuesa, las inspecciones suelen derivarse de denuncias de inquilinos o durante el proceso de firma ante notario, donde el registrador de la propiedad exigirá el código de registro del EREN. Vender una propiedad sin entregar el certificado original al comprador o anunciar un alquiler sin mostrar la etiqueta energética son las infracciones más comunes calificadas como leves. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser invalidado por el inquilino al incumplir los requisitos de información obligatoria sobre el estado del inmueble.