Villahermosa cuenta con un parque de 2.048 viviendas, compuesto en gran medida por viviendas unifamiliares y casas de pueblo tradicionales. Muchas de estas construcciones son anteriores a la normativa de aislamiento de 1979, lo que suele resultar en calificaciones energéticas bajas, predominantemente letras E, F o G. Al estar en la zona climática D3, la demanda de calefacción en invierno es elevada. Para mejorar la letra y aumentar el valor del inmueble, las recomendaciones técnicas más habituales en la zona incluyen el trasdosado de muros con aislamiento térmico, la sustitución de ventanas antiguas por modelos con rotura de puente térmico y doble acristalamiento, o la actualización de calderas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos rurales.
El registro del certificado de eficiencia energética Villahermosa es un trámite administrativo indispensable gestionado por la Dirección General de Transición Energética de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Este registro es el que otorga la validez legal al certificado y genera la etiqueta energética. Según la normativa estatal, el propietario es el responsable de solicitar y conservar este documento. El registro en Castilla-La Mancha se realiza de forma telemática y requiere el pago de una tasa que actualmente ronda los 16 euros para viviendas individuales. Una vez registrado, el certificado tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la última actualización legislativa.
Vender o alquilar una propiedad en Villahermosa sin disponer del certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres niveles: leves (300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información. Además de las multas, la falta del CEE puede paralizar la firma ante notario de una compraventa o ser motivo de rescisión de un contrato de alquiler, ya que el arrendatario tiene derecho legal a conocer el gasto energético estimado de la vivienda que habita.