Alhambra cuenta con un parque inmobiliario de aproximadamente 898 viviendas, donde predominan las construcciones unifamiliares y casas de pueblo tradicionales. Gran parte de estas edificaciones fueron construidas antes de la entrada en vigor del Código Técnico de la Edificación de 2006, e incluso muchas son previas a la normativa NBE-CT-79. Por ello, la calificación energética más habitual en el municipio oscila entre las letras E y G. Al situarse en la zona climática D3, los inviernos en Alhambra son rigurosos, lo que penaliza a los inmuebles con cerramientos antiguos o falta de aislamiento térmico. Las viviendas que han renovado sus ventanas por sistemas de PVC con rotura de puente térmico o que han sustituido calderas de gasoil por aerotermia suelen alcanzar calificaciones D o C. En el caso de las escasas promociones de obra nueva o rehabilitaciones integrales, es posible encontrar etiquetas B o A, lo que supone un ahorro energético superior al 70% en comparación con la media local.
El marco legal que regula este trámite es el RD 390/2021 a nivel nacional, pero la gestión administrativa recae en la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El registro oficial es el paso final indispensable para que el certificado tenga validez legal. Una particularidad de esta comunidad autónoma es que el registro se realiza de forma 100% telemática a través de la plataforma habilitada por el órgano autonómico competente. Al finalizar el proceso, el propietario recibe la Etiqueta Energética oficial, que debe incluirse en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales como Idealista o Fotocasa. Fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica subrayan la importancia de este documento no solo como carga administrativa, sino como una herramienta de lucha contra el cambio climático y la pobreza energética en zonas rurales de Ciudad Real.
No disponer del certificado energético en Alhambra siendo obligatorio puede acarrear graves consecuencias legales y económicas. Según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado cuando este ha caducado (10 años, o 5 años si la calificación es G).
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado válido al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad pequeña como Alhambra, la falta de este documento puede paralizar una firma ante notario, ya que los registradores de la propiedad exigen el código de registro del CEE para inscribir la escritura de compraventa.