El municipio de Villagatón, que integra núcleos como Brañuelas, cuenta con un parque inmobiliario de aproximadamente 571 viviendas. Gran parte de estas construcciones son unifamiliares de arquitectura tradicional o edificaciones vinculadas al pasado ferroviario y minero de la zona, construidas mayoritariamente antes de la entrada en vigor del CTE de 2006. Por ello, la calificación más habitual en la zona oscila entre las letras E y G.
Debido a la zona climática C1, donde los inviernos son rigurosos, las mayores pérdidas de energía se producen por falta de aislamiento en muros y cubiertas. Las mejoras más efectivas en Villagatón suelen ser el cambio de carpinterías por ventanas con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como la instalación de sistemas de calefacción mediante biomasa (pellets), muy comunes en el entorno rural leonés, que pueden subir la calificación hasta una letra C o D de forma económica.
La normativa que rige el proceso es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional, complementado por las directrices de la Junta de Castilla y León. El organismo encargado de la gestión y supervisión de los certificados es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). Este registro es telemático y obligatorio para que el certificado tenga validez legal ante terceros.
Una vez que el técnico registra el archivo XML generado por el software oficial, la administración emite la etiqueta energética, que tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es fundamental conservar el justificante de registro y la etiqueta, ya que son documentos exigidos por notarios y registradores en la provincia de León para formalizar cualquier escritura.
No disponer del certificado energético en Villagatón cuando existe obligación legal puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar un certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar sin entregar el certificado original al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la compraventa podría verse paralizada en la notaría, generando retrasos y costes adicionales evitables con una pequeña inversión inicial.