De acuerdo con el RD 390/2021, los únicos profesionales habilitados para emitir este documento son los técnicos competentes que posean la titulación académica y profesional habilitante para la redacción de proyectos, dirección de obras o dirección de ejecución de obras de edificación. En Astorga, contamos con una red de arquitectos, aparejadores e ingenieros colegiados con amplia experiencia en el parque inmobiliario leonés. La elección de un técnico colegiado es crucial, ya que garantiza que el profesional cuenta con un seguro de responsabilidad civil vigente y el conocimiento técnico necesario para evaluar correctamente las transmitancias térmicas de los cerramientos. Durante la inspección al inmueble, el técnico verificará aspectos críticos como el tipo de caldera, la presencia de puentes térmicos y la calidad del acristalamiento, factores que un software automatizado no podría valorar sin presencia física.
El parque de viviendas de Astorga, compuesto por 8.446 unidades, presenta una diversidad arquitectónica notable que influye directamente en los resultados de la certificación. En el Casco Histórico y zonas tradicionales, predominan construcciones anteriores a la normativa térmica de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele resultar en calificaciones de letras E, F o G debido a la falta de aislamiento en fachadas. Por otro lado, las promociones desarrolladas entre 1980 y 2007 suelen situarse en una franja D-E. Las viviendas unifamiliares, muy comunes en las zonas periféricas de Astorga, tienden a tener un mayor consumo por su superficie expuesta, mientras que los bloques de pisos se benefician de la inercia térmica de las viviendas colindantes. Para mejorar la letra en Astorga, las medidas más eficaces suelen ser la sustitución de ventanas por sistemas de rotura de puente térmico y la instalación de calderas de condensación o sistemas de aerotermia, dada la dureza del clima en la zona C1.
La tramitación del certificado energético en Astorga se rige por el marco estatal del Real Decreto 390/2021 y la gestión autonómica de la Junta de Castilla y León a través del Ente Regional de la Energía (EREN). El registro oficial se denomina CEREN (Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León). Es obligatorio registrar el documento para que tenga validez legal ante cualquier organismo público o privado. Una particularidad ventajosa en esta comunidad es que el registro telemático emite una respuesta casi inmediata, permitiendo obtener la etiqueta oficial de forma muy rápida una vez finalizado el trabajo técnico. Este proceso asegura que la información sea veraz y esté a disposición del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para fines estadísticos y de control del cumplimiento de los objetivos de descarbonización para el año 2050.
No disponer del certificado energético en vigor para anunciar una vivienda en Astorga puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres niveles: las leves (de 300€ a 600€) por anunciar sin mencionar la calificación; las graves (de 601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado; y las muy graves (de 1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado o actuar como técnico sin serlo. En una ciudad como Astorga, donde el alquiler residencial y turístico tiene un peso relevante, la vigilancia en portales inmobiliarios es constante. Además de la multa, la ausencia del CEE puede permitir que el contrato de arrendamiento sea impugnado o que el comprador exija una indemnización por vicios ocultos relacionados con el gasto energético del inmueble. Evita sanciones contratando tu certificado hoy mismo.
Además del certificado energético, los edificios en Astorga que superen los 40 años de antigüedad deben someterse obligatoriamente a la Inspección Técnica de Edificios (ITE), según la normativa urbanística de Castilla y León. A menudo, nuestros técnicos realizan ambos trámites de forma simultánea, lo que permite un ahorro de costes al aprovechar la misma visita al inmueble. También es frecuente la solicitud del Informe de Evaluación de los Edificios (IEE) si se pretenden solicitar subvenciones para la rehabilitación energética de viviendas, como los fondos Next Generation, que exigen una mejora mínima del 30% en la eficiencia para ser concedidos.