El parque de viviendas de Velilla de la Sierra, compuesto por unas 48 unidades, refleja la realidad de muchos núcleos rurales de Soria. Se trata de un parque inmobiliario con una edad media elevada, donde predominan las construcciones anteriores a 1980. Por ello, la calificación energética más habitual oscila entre las letras E, F y G. Al estar en una zona climática D3, la demanda de calefacción es el factor determinante. Las viviendas unifamiliares de piedra o ladrillo antiguo suelen presentar carencias de aislamiento en cubiertas y muros. Para mejorar la letra hacia una D o C, las intervenciones más efectivas en Velilla de la Sierra suelen ser el trasdosado interior con lana de roca, el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la sustitución de calderas antiguas de gasoil por sistemas de aerotermia o biomasa, muy eficientes en entornos rurales.
El marco normativo nacional está definido por el Real Decreto 390/2021, pero la gestión administrativa recae en la Junta de Castilla y León. El órgano encargado de la tutela y el registro de estos certificados es el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). Este organismo gestiona el Registro Público de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez tramitado, el propietario recibe la etiqueta energética oficial, que tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Todas las gestiones se realizan siguiendo las directrices del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
No disponer del certificado energético en Velilla de la Sierra al anunciar un inmueble puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013. Las infracciones se dividen en tres categorías: leves (multas de 300€ a 600€) por anunciar una vivienda sin mencionar su calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del certificado. En un mercado inmobiliario cada vez más digitalizado, portales como Idealista o Fotocasa exigen la etiqueta para publicar anuncios, y los notarios en Soria bloquean las firmas de compraventa si el documento no está presente y vigente en el Registro de Castilla y León.