De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas especialidades, todos ellos debidamente colegiados. Para un certificado energético en Vega de Espinareda, es fundamental que el profesional conozca la arquitectura tradicional berciana, caracterizada por muros de piedra y cubiertas de pizarra, así como las soluciones constructivas modernas.
El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar una inspección al inmueble para tomar medidas, revisar la envolvente térmica (muros, ventanas, techos) y analizar las instalaciones de calefacción y agua caliente sanitaria. No confíe en servicios que prometen el certificado sin desplazarse al domicilio, ya que carecen de validez legal y pueden derivar en sanciones administrativas graves.
El parque de viviendas de Vega de Espinareda, compuesto por unas 1.551 unidades, presenta una tipología mixta. En el casco histórico predominan las viviendas unifamiliares de piedra, mientras que en las zonas de expansión encontramos bloques de pisos construidos principalmente entre 1970 y 1995. Debido a esta antigüedad, la calificación energética más común suele situarse entre las letras E y G, reflejando una falta de aislamiento térmico en cámaras de aire y ventanas de vidrio sencillo.
Para mejorar la calificación en esta zona climática C1, las intervenciones más eficaces suelen ser la sustitución de ventanas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, o el cambio de calderas de gasoil por sistemas de biomasa o aerotermia. Una vivienda que mejore su letra de una G a una D puede reducir su demanda energética hasta en un 40%, un dato vital dada la dureza del invierno en la montaña leonesa.
La normativa que regula el certificado de eficiencia energética Vega de Espinareda emana del marco estatal del RD 390/2021, pero su gestión operativa depende de la Junta de Castilla y León. El órgano competente es el Ente Regional de la Energía (EREN), que gestiona el registro público de certificaciones. Una vez que el técnico registra el informe, la administración emite la etiqueta energética oficial, que contiene la escala de letras de la A a la G.
Es obligatorio que esta etiqueta figure en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler, ya sea en portales inmobiliarios o en escaparates de agencias. El registro tiene como objetivo que el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE puedan monitorizar la eficiencia del parque edificado español. La validez general del certificado es de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años.
El incumplimiento de la obligación de disponer del certificado energético en Vega de Espinareda conlleva sanciones económicas según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres categorías:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética o no renovar el certificado caducado.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico certificador sin cumplir los requisitos.
Además de la multa, la ausencia del CEE puede provocar la nulidad del contrato de arrendamiento o que el notario paralice la firma de una escritura de compraventa, causando retrasos costosos para el propietario.