De acuerdo con el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos debidamente colegiados. En el caso de Fabero, es vital que el profesional realice una inspección al inmueble presencial para realizar la toma de datos: medición de cerramientos, análisis de huecos (ventanas), inspección de sistemas de calefacción (muy frecuentemente calderas de carbón o biomasa en la zona) y producción de agua caliente sanitaria. La experiencia del técnico en la arquitectura tradicional berciana y en las normativas de Castilla y León garantiza una calificación ajustada a la realidad, evitando errores que podrían derivar en la nulidad del certificado.
El parque de viviendas de Fabero, con unas 2.488 unidades, presenta una tipología mixta. Una parte importante corresponde a viviendas unifamiliares y bloques construidos durante el auge minero (periodo 1950-1980), los cuales suelen obtener calificaciones entre la E y la G debido a la falta de aislamiento térmico en muros y carpinterías sencillas. Por otro lado, las promociones posteriores al año 2007, que ya cumplían con el Código Técnico de la Edificación, tienden a situarse en letras D o C. Dada la zona climática C1, las mejoras más efectivas para subir de letra en Fabero incluyen el cambio de ventanas por modelos con rotura de puente térmico y la transición hacia sistemas de aerotermia o calderas de pellets, aprovechando los recursos forestales de la zona.
El marco normativo nacional está definido por el RD 390/2021, pero la gestión operativa recae en la Junta de Castilla y León a través del Ente Regional de la Energía (EREN). Este organismo supervisa el Registro de Certificaciones de Eficiencia Energética de Edificios. Es obligatorio que cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler en portales inmobiliarios incluya la imagen de la etiqueta energética. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Las fuentes oficiales como el IDAE y el Ministerio para la Transición Ecológica recalcan que el registro es el único paso que otorga validez legal frente a terceros y ante la administración.
No disponer del certificado energético en vigor en Fabero puede acarrear graves consecuencias económicas bajo la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se tipifican en tres niveles:
- Leves (300€ a 600€): Publicitar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar un inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
En una localidad con alta rotación de alquiler residencial como Fabero, las inspecciones de consumo son cada vez más frecuentes, haciendo que el coste del certificado sea una inversión mínima frente al riesgo de sanción.