Según el Real Decreto 390/2021, solo los técnicos competentes pueden emitir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros industriales e ingenieros técnicos. En Valdoviño, trabajamos con profesionales colegiados en sus respectivos colegios oficiales de A Coruña, lo que asegura que el documento tiene plena validez legal para su presentación en notarías o agencias inmobiliarias. La labor del técnico no se limita a la redacción; su responsabilidad civil cubre la veracidad de los datos recogidos durante la inspección al inmueble. Es fundamental desconfiar de ofertas que no incluyan la visita presencial, ya que el desplazamiento es obligatorio por ley para verificar elementos como el tipo de vidrio de las ventanas o el aislamiento de la fachada.
El parque de viviendas de Valdoviño, compuesto por unas 1.270 unidades, presenta una tipología mixta. Predominan las viviendas unifamiliares aisladas y los bloques de apartamentos de segunda residencia construidos mayoritariamente entre 1970 y 2000. Debido a la normativa técnica de aquella época, la calificación energética más común en la zona oscila entre la E y la G. Las viviendas unifamiliares suelen penalizar en el certificado por tener más superficies en contacto con el exterior, lo que aumenta las pérdidas térmicas. Para mejorar la letra en Valdoviño, las recomendaciones técnicas suelen centrarse en la sustitución de calderas de gasoil por aerotermia y la mejora del aislamiento en cubiertas, aprovechando que la zona climática C1 exige una protección especial contra la humedad atlántica.
En Galicia, el órgano encargado de gestionar las certificaciones es el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA). El registro es totalmente telemático a través del sistema RGEE. Es obligatorio que el certificado esté debidamente registrado para que la etiqueta energética tenga validez jurídica en contratos de arrendamiento o escrituras de compraventa. La normativa gallega es estricta en cuanto a la renovación: el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto cuando la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el IDAE subrayan que el propietario es el responsable final de mantener este documento en vigor y presentarlo ante la administración si es requerido.
No disponer del certificado energético en Valdoviño al anunciar una propiedad en portales como Idealista o Fotocasa puede acarrear sanciones económicas importantes. Según la Ley 8/2013, las infracciones se dividen en:
- Leves (300€ a 600€): Anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Vender o alquilar el inmueble sin entregar el certificado en vigor al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Falsear la información del certificado o actuar como técnico sin la titulación requerida.
En una localidad con alta rotación de alquiler vacacional como Valdoviño, las inspecciones administrativas son cada vez más frecuentes para asegurar que todos los inmuebles que operan en el mercado cumplen con los estándares de eficiencia europeos.