La normativa vigente estipula que solo técnicos competentes pueden emitir el certificado de eficiencia energética Valdefuentes de Sangusín. Estos profesionales deben poseer una titulación académica habilitante, como arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales o ingenieros técnicos. Además de la titulación, el técnico debe estar colegiado y contar con el software homologado por el Ministerio para la Transición Ecológica. En una localidad rural como Valdefuentes de Sangusín, es vital contar con un experto que conozca los sistemas constructivos tradicionales de Salamanca, como los muros de piedra o adobe, para modelar correctamente el comportamiento térmico del edificio. La inspección al inmueble es obligatoria y presencial; el técnico tomará medidas de las estancias, revisará el tipo de cerramientos (ventanas y muros) y analizará los equipos de agua caliente y calefacción para garantizar un certificado riguroso y legal.
El parque de viviendas de Valdefuentes de Sangusín, compuesto por unas 181 unidades, presenta características típicas de los núcleos rurales de Castilla y León. Gran parte de las construcciones son anteriores a 1980, careciendo de los aislamientos térmicos que introdujo la normativa posterior. Por ello, la calificación energética más habitual en la zona se sitúa entre las letras E y G. Las viviendas unifamiliares de piedra suelen presentar una inercia térmica elevada pero grandes pérdidas por cubiertas no aisladas. Para mejorar la letra en el CEE Valdefuentes de Sangusín, las recomendaciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas antiguas por carpinterías con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos, así como el aislamiento de techos. En el caso de rehabilitaciones recientes, es posible alcanzar calificaciones D o C, lo que incrementa significativamente el valor de mercado del inmueble.
Toda certificación en Valdefuentes de Sangusín debe cumplir con el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos, como edificios públicos de más de 250 m² o viviendas destinadas a alquiler vacacional. En nuestra comunidad, el órgano encargado de la gestión es el Registro de Certificados de Eficiencia Energética de Edificios de Castilla y León (CEREN), dependiente de la Junta de Castilla y León. Este registro es puramente telemático y exige la firma electrónica del técnico. Una vez registrado, el certificado tiene una validez máxima de 10 años, excepto si la calificación obtenida es una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es responsabilidad del propietario conservar el documento original y la etiqueta energética para cualquier inspección o requerimiento en el proceso de compraventa.
No disponer del certificado energético en Valdefuentes de Sangusín al anunciar una vivienda puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las multas se dividen en tres niveles: las leves (de 300 a 600 €) por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación; las graves (de 601 a 1.000 €) por no entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (de 1.001 a 6.000 €) por falsear el resultado o actuar sin ser técnico competente. Además de la multa, la ausencia del CEE puede invalidar el contrato de arrendamiento o paralizar la firma de una escritura pública ante notario. En una localidad con atractivo para el turismo rural, es especialmente importante cumplir con esta normativa para evitar denuncias en portales inmobiliarios.
Además del certificado energético, los propietarios en Valdefuentes de Sangusín pueden requerir otros documentos técnicos según la antigüedad de su edificio. Si la construcción supera los 40 o 50 años, es probable que deba someterse a la Inspección Técnica de Edificios (ITE) o al Informe de Evaluación del Edificio (IEE), trámites que también requieren la intervención de un arquitecto colegiado. Estos informes complementan al CEE, analizando la seguridad estructural y la accesibilidad del inmueble. Realizar ambos trámites de forma conjunta suele permitir un ahorro en los honorarios técnicos y ofrece una visión completa del estado de la propiedad para futuros compradores.