De acuerdo con el RD 390/2021, el certificado de eficiencia energética debe ser realizado exclusivamente por técnicos competentes. Estos son profesionales que poseen titulaciones habilitantes como Arquitectura, Arquitectura Técnica, o diversas Ingenierías (Industrial, Civil, Minas, etc.) y que están debidamente colegiados. En Torres, contamos con una red de técnicos que conocen perfectamente la arquitectura local y los materiales constructivos típicos de la zona de Sierra Mágina. El técnico tiene la responsabilidad legal de realizar una inspección al inmueble obligatoria, donde tomará medidas, analizará la envolvente térmica (muros y ventanas) y revisará los sistemas de climatización y agua caliente sanitaria para garantizar que la calificación refleje la realidad del edificio.
Torres cuenta con un parque residencial de 1.206 unidades, donde predominan las viviendas unifamiliares y las construcciones tradicionales integradas en el relieve montañoso. Gran parte de la edificación es anterior a la entrada en vigor del CTE de 2007, lo que implica que la calificación energética más habitual se sitúa entre las letras E y G. Al estar en una zona climática D3, los inviernos son fríos, lo que penaliza la letra si el inmueble carece de aislamiento en cámaras de aire o doble acristalamiento. Para mejorar la eficiencia en Torres, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas y la sustitución de calderas antiguas por sistemas de aerotermia o biomasa, lo que puede elevar la calificación a una letra C o D, aumentando el valor de mercado del inmueble en hasta un 10%.
El marco legal que regula el proceso en Torres es el Real Decreto 390/2021 a nivel estatal, complementado por la normativa propia de la Junta de Andalucía. El órgano encargado de la gestión es la Consejería de Industria, Energía y Minas. Es imperativo que el certificado esté debidamente inscrito en el Registro de Certificados Energéticos de Andalucía para que tenga validez legal ante notario o en contratos de arrendamiento. Una vez registrado, el propietario recibe la Etiqueta Energética, que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2. Este documento tiene una validez de 10 años, excepto si la calificación es G, en cuyo caso la validez máxima se reduce a 5 años según la última actualización normativa para fomentar la renovación del parque más ineficiente.
Vender o alquilar una vivienda en Torres sin disponer del certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas considerables según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las infracciones se clasifican en:
- Leves (300€ a 600€): Por anunciar la venta o alquiler sin mencionar la calificación energética.
- Graves (601€ a 1.000€): Por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario.
- Muy graves (1.001€ a 6.000€): Por falsear la información del certificado o actuar como técnico sin serlo.
Además de la multa, la ausencia del CEE puede invalidar el contrato de alquiler o paralizar la firma de la escritura pública ante notario, causando retrasos costosos para el propietario.