La normativa vigente dictamina que solo técnicos competentes con titulación habilitante pueden suscribir el certificado de eficiencia energética Tejado. Esto incluye a arquitectos, aparejadores, ingenieros industriales e ingenieros de edificación, entre otros perfiles técnicos colegiados. En un municipio de carácter rural como Tejado, contar con un técnico que conozca las particularidades constructivas de la zona de Soria es una ventaja competitiva. El profesional debe estar dado de alta en su colegio respectivo y contar con un seguro de responsabilidad civil vigente. La labor del técnico no se limita a 'poner una letra'; su responsabilidad incluye la realización obligatoria de una inspección al inmueble para verificar cerramientos, orientaciones, puentes térmicos y sistemas de climatización, garantizando que la calificación energética refleje la realidad del consumo de la vivienda.
El parque inmobiliario de Tejado, compuesto por unas 258 unidades, refleja la historia constructiva de la meseta soriana. La gran mayoría de las construcciones son viviendas unifamiliares de arquitectura tradicional, muchas de ellas erigidas con anterioridad a la normativa térmica de 1979. Debido a esto, es frecuente encontrar calificaciones iniciales situadas en las letras E, F o G. La zona climática D3 penaliza especialmente a los edificios con muros de piedra sin aislamiento y carpinterías de madera o aluminio sin rotura de puente térmico. Sin embargo, mediante reformas enfocadas a la eficiencia, como la instalación de calderas de biomasa (muy eficientes en entornos rurales) o el trasdosado interior con lana de roca, es posible ascender hasta una letra C o D. En las escasas rehabilitaciones integrales o construcciones posteriores a 2007 (bajo el CTE), se pueden observar calificaciones mucho más optimistas debido a la mejora en la transmitancia de los materiales utilizados.
En Tejado, como en el resto de la comunidad, el marco legal se sustenta en el Real Decreto 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a más supuestos. La gestión autonómica recae sobre el Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN), organismo dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. Este órgano es el encargado de supervisar el registro telemático y emitir la etiqueta oficial que deberá exhibirse en cualquier anuncio publicitario. Las fuentes oficiales, como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, recuerdan que la validez del certificado es de 10 años, salvo que la calificación obtenida sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es obligatorio conservar tanto el certificado como el resguardo de registro para entregarlo al comprador o mostrarlo al arrendatario al inicio del contrato.
No disponer del certificado energético vigente en Tejado conlleva riesgos legales y económicos significativos bajo la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas. Las sanciones se dividen en tres categorías: leves (300€ a 600€) por anunciar la venta sin mencionar la calificación; graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al destinatario; y muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear la información del registro. Además de la multa pecuniaria, la ausencia del documento puede paralizar la firma ante notario o permitir que el comprador demande la resolución del contrato por vicio oculto. En un mercado inmobiliario pequeño como el de Soria, la transparencia es clave para evitar conflictos jurídicos y asegurar una transacción fluida y segura para ambas partes.