El parque de viviendas de Sedella, compuesto por unas 596 unidades, refleja la evolución constructiva de los pueblos blancos de Málaga. Gran parte de las viviendas del centro histórico fueron construidas antes de la primera normativa térmica de 1979 (NBE-CT-79), lo que suele derivar en calificaciones energéticas E, F o G debido a la falta de aislamiento en cámaras de aire. No obstante, muchas viviendas unifamiliares han sido rehabilitadas recientemente, incorporando ventanas de doble acristalamiento y sistemas de biomasa, lo que permite alcanzar niveles D o incluso C. En la zona climática D3 de Sedella, las mejoras más efectivas suelen ser el trasdosado de fachadas y la sustitución de carpinterías antiguas por PVC con rotura de puente térmico. Estas intervenciones pueden reducir la demanda energética hasta en un 30% anual, un dato clave para futuros compradores interesados en el ahorro mensual.
El certificado de eficiencia energética en Sedella debe inscribirse obligatoriamente en el Registro Andaluz de Certificados de Eficiencia Energética, gestionado por la Agencia Andaluza de la Energía de la Junta de Andalucía. Este trámite es el que otorga validez legal a la etiqueta, la cual tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años según la actualización del RD 390/2021. Es responsabilidad del propietario conservar este documento y entregarlo al comprador o mostrarlo al arrendatario. El proceso de registro en Andalucía es telemático y requiere firma electrónica del técnico. Una vez tramitado, el sistema genera la etiqueta oficial que muestra el consumo de energía primaria no renovable y las emisiones de CO2, datos que deben figurar por ley en cualquier anuncio publicitario en portales inmobiliarios.
Vender o alquilar una propiedad en Sedella sin un certificado energético vigente puede acarrear sanciones económicas importantes según la Ley 8/2013. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. Una infracción leve, como anunciar el inmueble sin mencionar la calificación, puede suponer una multa de 300€ a 600€. Las infracciones graves, como vender sin entregar el certificado al comprador, oscilan entre 601€ y 1.000€. En casos muy graves, como la falsificación del resultado, las multas pueden alcanzar los 6.000€. Además de la sanción económica, el contrato de compraventa o alquiler podría ser impugnado por el adquirente por incumplimiento de los requisitos informativos, generando un riesgo jurídico innecesario para el propietario malagueño.