De acuerdo con el RD 390/2021, solo los técnicos competentes con titulación habilitante pueden suscribir este documento. Esto incluye a arquitectos, arquitectos técnicos, aparejadores e ingenieros de diversas ramas. En San Felices de los Gallegos, nuestros técnicos están colegiados en sus respectivos colegios profesionales de Salamanca, lo que garantiza la validez jurídica del trámite. La labor del técnico no se limita a firmar un papel; debe realizar una inspección al inmueble obligatoria para verificar la orientación, los puentes térmicos, el tipo de carpintería y los sistemas de climatización. Elegir un técnico cualificado es vital no solo para cumplir la ley, sino para obtener recomendaciones de mejora reales que puedan revalorizar la propiedad en el mercado inmobiliario rural, donde la eficiencia energética es un valor al alza.
San Felices de los Gallegos cuenta con un parque inmobiliario de aproximadamente 503 viviendas, caracterizado por una fuerte presencia de arquitectura tradicional. Gran parte de las construcciones en el casco histórico son anteriores a 1980, utilizando muros de carga de granito de gran espesor. Aunque estos muros aportan una excelente inercia térmica, la falta de aislamiento en cubiertas y las carpinterías antiguas suelen derivar en calificaciones energéticas situadas en las letras E, F o G. En viviendas de reciente construcción o rehabilitadas integralmente, es posible alcanzar una letra D o C. Para mejorar la calificación en esta zona climática D3, las intervenciones más efectivas suelen ser la sustitución de ventanas por sistemas con rotura de puente térmico y vidrio bajo emisivo, así como el aislamiento de bajocubiertas, lo que puede reducir el consumo energético hasta en un 40%.
El marco normativo que regula el certificado energético San Felices de los Gallegos es el Real Decreto 390/2021 a nivel nacional. En el ámbito autonómico, el órgano competente es la Consejería de Economía y Hacienda a través del Ente Regional de la Energía de Castilla y León (EREN). El registro es telemático y requiere la firma electrónica del técnico o del representante. Es obligatorio que el certificado esté inscrito en este registro para que la etiqueta energética tenga validez legal. Fuentes oficiales como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el IDAE subrayan que el certificado tiene una validez máxima de 10 años, salvo en los casos donde la calificación sea una G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Una vez registrado, el propietario recibe un código de registro único que debe figurar en cualquier anuncio publicitario de venta o alquiler.
No disponer del certificado energético en vigor para anunciar un inmueble en portales como Idealista o Fotocasa, o no entregarlo en el acto de firma ante notario, conlleva sanciones económicas importantes. Según la Ley 8/2013 de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, las infracciones se dividen en leves, graves y muy graves. Las multas oscilan entre los 300€ y los 6.000€. En una localidad como San Felices de los Gallegos, donde el turismo rural y las segundas residencias tienen peso, la ausencia de este documento puede bloquear una venta o dar pie a que el inquilino impugne el contrato de alquiler. Además de la sanción económica, el vendedor se expone a reclamaciones por vicios ocultos si no informa correctamente sobre el gasto energético de la vivienda.
Al realizar el certificado energético, muchos propietarios en San Felices de los Gallegos aprovechan para tramitar el Informe de Evaluación de Edificios (IEE), especialmente si el inmueble tiene más de 50 años. Aunque en Castilla y León la cédula de habitabilidad no es exigible como en otras comunidades, el CEE es el documento base para solicitar subvenciones de rehabilitación energética de los fondos Next Generation. Contratar ambos servicios de forma conjunta permite ahorrar costes de desplazamiento del técnico y asegura una visión técnica global de la salud del edificio, algo esencial para la conservación del patrimonio en municipios de alto valor histórico.