El parque de 1.583 viviendas en Roa presenta una tipología mixta, con un casco histórico de viviendas unifamiliares tradicionales y zonas de expansión con bloques de pisos construidos entre 1970 y 2000. Debido a la zona climática D3, los inmuebles anteriores a la normativa de 1979 suelen obtener calificaciones E, F o G, debido a la falta de aislamiento en fachadas y carpinterías sencillas. Por el contrario, las promociones posteriores a 2007 suelen alcanzar niveles C o D. Para mejorar la letra en Roa, las intervenciones más efectivas suelen ser el trasdosado de muros con aislamiento de lana de roca o EPS y la sustitución de ventanas antiguas por sistemas con rotura de puente térmico y vidrios bajo emisivos. Estas mejoras no solo suben el valor del inmueble, sino que reducen drásticamente la factura energética en los crudos inviernos burgaleses.
En Castilla y León, el registro de certificados energéticos está centralizado en el CEREN (Registro de Certificaciones Energéticas de Edificios), dependiente de la Dirección General de Energía y Minas. El marco normativo estatal lo dicta el RD 390/2021, que amplió la obligatoriedad del certificado a locales comerciales y edificios públicos de más de 500 m². Al finalizar el proceso en Roa, el propietario recibe la Etiqueta Energética, que tiene una validez de 10 años, salvo que la calificación sea G, en cuyo caso la validez se reduce a 5 años. Es imperativo que el número de registro aparezca en cualquier anuncio publicitario en portales como Idealista o Fotocasa para evitar sanciones administrativas según la Ley 8/2013.
No disponer del certificado energético en Roa cuando es obligatorio conlleva riesgos legales y económicos significativos. La Ley 8/2013 tipifica las infracciones en tres niveles: las leves (300€ a 600€) por anunciar el inmueble sin mencionar la calificación; las graves (601€ a 1.000€) por vender o alquilar sin entregar el certificado al comprador o arrendatario; y las muy graves (1.001€ a 6.000€) por falsear el resultado del documento. Además de la multa, el contrato de arrendamiento podría ser impugnado por el inquilino y la venta podría paralizarse en el momento de la firma ante notario si no se presenta el documento registrado. En una localidad con un mercado de alquiler vinculado al sector vinícola y residencial, asegurar la validez legal del inmueble es una inversión necesaria para evitar conflictos jurídicos.
Además del certificado de eficiencia energética, los edificios en Roa que superen los 40 años de antigüedad deben someterse a la ITE (Inspección Técnica de Edificios) o al Informe de Evaluación de Edificios (IEE). Realizar ambos trámites de forma coordinada permite a las comunidades de vecinos o propietarios individuales acceder con mayor facilidad a las subvenciones de rehabilitación energética de los Fondos Next Generation. Aunque en Castilla y León no se exige la cédula de habitabilidad como en otras comunidades, el CEE es el documento técnico de referencia para cualquier gestión administrativa relacionada con la habitabilidad y el confort térmico de la vivienda.